Catolicismo N° 35 Noviembre de 1953
Ambientes - Costumbres - Civilizaciones
Doctrina y Arte:
nexo que los comunistas comprenden
Plinio Corrêa de Oliveira
Cuando murió Stalin, el pintor comunista Picasso, hizo un retrato de él, el cual reproducimos. “L’Humanité” órgano comunista de Paris, publicó el trabajo.
Moscú entretanto, lo condenó porque según los cánones del arte comunista, un retrato debe cuanto sea posible parecerse con una fotografía, evitando interpretaciones personales del artista.
Estas interpretaciones expresan una mentalidad subjetivista e individualista incompatible con el colectivismo socialista. De hecho, el rostro de Stalin visto por Picasso, tiene mucho de subjetivo.
Más
real es la fotografía que le tomaron en Teherán en 1943, Stalin al lado de
Roosevelt, se parece a un portero de hotel endomingado en su uniforme nuevo, ufano en tomar
aire por unos minutos al lado de un huésped distinguido, que consintió en
conversar un poco con él.
Los comunistas comprenden que un vasto sistema de ideas filosóficas, sociales y económicas tienen que dar necesariamente al arte un cuño propio, que será bueno o malo conforme sea verdadero o falso el sistema. Y que el colectivismo produce en arte una actitud peculiar.
En "Ambientes, Costumbres, Civilizaciones”, hemos buscado poner en evidencia el mismo principio con relación al Catolicismo. Nuestro arte no puede ser el del comunismo, ni el del neopaganismo occidental, por el simple hecho de que somos católicos. Con todo, nuestra sección encuentra al par de los aplausos, mucho rechazo de los espíritus deformados por el liberalismo. Que les sirva de lección al menos la coherencia de nuestros adversarios.