O
Estado de S. Paulo,
domingo, 24 de septiembre de 2006.-
Crisis
sacude grandes mitos cubanos
Lourival Sant’Anna
En todas las discusiones sobre Cuba, un argumento
central de aquellos que defienden al régimen es de que los sistemas públicos
de educación y de salud son buenos, y son para todos. Con eso, muchas veces se
pretende perdonar hasta los “pecados” de la dictadura, como los
fusilamientos de opositores, la falta de elecciones y la ausencia de libertad de
prensa. Se trata de dos mitos ampliamente publicitados, y cada vez menos
verdaderos. Hoy, la educación y la salud cubanas parecen ingresar en un
acelerado proceso de deterioro. Muchos entre los mejores profesores, médicos y
dentistas, abandona n el trabajo y hasta el país, ahuyentados por salarios ridículos.
Luego de un aumento de salarios el año anterior, los profesores reciben 300
pesos (U$S 12,50) y los médicos, 576 pesos (U$S 24,00)
Para
aumentar el poder real de compra de sus 5 millones de funcionarios públicos y
jubilados –en una población de 11 millones--, Cuba precisa con desesperación,
generar renta y atraer divisas
Mitad de las ineficientes usinas de caña de azúcar
–base tradicional de la economía, junto con la minería- fueron cerradas.
Cuba es un desastre como exportadora de productos. El año pasado Cuba exportó
U$S 1.997 mil millones e importó U$S 7.528 mil millones- El déficit comercial
es parcialmente cubierto con las remesas de dinero de cubano-americanos a sus
familiares, y con la venta de servicios.
Fidel
precisa de más dinero. El decidió apostar todas sus fichas en la vocación
cubana para los servicios, comprobada en una década de abertura para hoteles y
cadenas internacionales, y de inversiones en los hoteles estatales, además de
restoranes y otras formas de atención a turistas, tanto del gobierno como de
pequeños emprendedores. Pero eso no es suficiente. Hace un año, luego de un rápido
entrenamiento, el gobierno cubano colocó para trabajar a millares de
profesores, enfermeros y paramédicos “emergentes”, es decir jóvenes que
habían finalizado la enseñanza media y no tenían nada que hacer. La idea no
cuajó. Muchos cubanos se quejan de la falta de experiencia y preparación de
dichos jóvenes.
“no
estoy de acuerdo con los profesores y enfermeros emergentes”, refirió al
Estado una funcionaria de gobierno de 36 años,
licenciada en química. “Ellos no tienen vocación ni experiencia. Son
personas que no estudiaron”. Ella nos contó que pasó un mal día, cuando fue
atendida en un hospital por un enfermero emergente, el cual vino a darle un
inyección y obviamente no sabía lo que estaba haciendo. “No lo dejé”,
dijo ella.
...
Además de faltos de preparción, asumen nuevas responsabilidades. En la
“Revolución de la Educación” en qie introdujo a los emergentes, el
gobierno también eliminó las especialidades. Ahora, en vez de dar clase de una
disciplina en varios turnos, cada profesor enseña todas las disciplinas
–excepto inglés y educación física- en un sólo turno. EL cambio se aplicó
tanto a los profesores con antiguedad como a los emergentes.
“Son
los contrastes de la Revolución”, nos comenta un ex oficial del Ejército.
“Antes todo el mundo tenía que ser un súperlicenciado. Ahora no. Nos dicen
que es para revolucionar la educación. Todo revés, Fidel lo transforma ne
victoria”.
No
faltan “contrastes” en la isla de Fidel. El presidente decretó que la
informática es prioridad en la formación de la juventud. Incluso convirtió la
antigua base soviética de San Antonio de los Baños en una facultad de informática.
Pero es prohibido tener un computador e internet en casa.
Todo
comenzó con un convenio con el presidente Hugo Chávez, llamado Operación
Milagro, para enviar pacientes venezolanos a operarse de cataratas en Cuba, El
Convenio se expandió para 21 países latinoamericanos, inclusive Brasil, y para
otras enfermedades. Hasta diciembre habían sido atendidas 208 mil personas.
Tomando
al pie de la letra la expresión turismo de salud, el gobierno cubano convirtió
22 hoteles en hospitales para extranjeros, desde el formidable El Viejo y el
Mar, en la Marina Hemingway, al Copacabana; un edificio que tiene en
común con el de Río de Janeiro sólo el nombre. En los paquetes VIPs, los
pacientes son recibidos en el aeropuerto por funcionarios luciendo una placa con
sus nombres. Los hoteles ofrecen el confort y la limpieza de un buen hospital
privado, con la ventaja de estar situados en lugares agradables, situados
generalmente, a orillas del mar. Sobre todo en La Habana, centros de referencia
en diversas especialidades, montados para tratar la elite del régimen, componen
un escenario de excelencia en la atención.
Así
el programa tiene la ventaja de mantener en el publico extranjero, la buena
imagen del servicio médico de la isla. Nadie les dice a los pacientes
extranjeros que un cubano común no puede siquiera entrar en esos lugares. De la
misma forma que el acceso a los hospitales públicos de verdad –mucho de ellos
sucios, deteriorados, sin equipamientos y medicinas- es vedado a los turistas.
El
gobierno cubano se dio cuenta que era posible masificar aún más dicho
programa, exportando profesionales, escuelas y hospitales enteros hacia otros países.
Para eso, ya tenían el know-how desarrollado en los tiempos de la Guerra
Fría, cuando Cuba enviaba sus médicos y profesores, además de soldados, hacia
zona de influencia soviética. Angola es el caso más notorio. 30 mil
universitarios africanos se educaron en Cuba
A
cambio, la antigua URSS abastecía la isla con todo lo que precisaba.
En
Caracas, médicos cubanos informaron en Diciembre al O Estado que recibían
del gobierno venezolano el salario mínimo de 400 mil bolívares (186 dólares),
más alimentación y habitación. Ellos continúan recibiendo en Cuba sus
salarios de 576 pesos no convertibles a dólares (24 dólares), que no alcanza
para nada. A fin de cuentas, son menos bocas a alimentar para el gobierno
cubano. La estadía dura un año y es renovable. Los profesionales cubanos es
una gran propaganda para Chávez, y todo el mundo queda contento.
El
método cubano de alfabetización para adultos, Yo sí puedo, fue
exportado para Bolivia, -y también hacia Venezuela, Argentina y otros países-
donde está siendo enseñado en aimará, uno de los principales idiomas indígenas
del país...
Las
vitirnas están colmadas, sólo faltan consumidores
Nuevos
automóviles marca Peugeot, Renaul y Volkswagen –cuya compra curiosamente tiene que ser autorizada por el gabinete del vice
presidente Carlos Lage-,
cohabitan en las calles junto a las clásicas “bañaderas”
americanas de los
años 50 y los anticuados Ladas y Muskovis rusos.
Los
“camellos”, horribles vagones montados sobre el chasis de camiones que
transportan personas, y los ómnibus escolares americanos llegados desde Canadá,
compiten con los ómnibus de la marca brasileña Busscar, montados en La Habana
En el paquete de la “Revolución Energética”, el
gobierno subsidia el cambio de los viejos electrodomésticos por modernos
aparatos fabricados en China, mucho más económicos, al precio total de apenas
100 dólares por familia, financiado a 20 años.
Si produjera más, Cuba exportaría más. El problema
de la economía cubana no es el embargo americano, como dice la propaganda del régimen.
El problema es la renta. El país genera poca riqueza. Todos los días parecen Domingo, con poco movimiento en las calles y muchos desocupados mirando el tiempo pasar...