La organización
Tradición, Familia y Propiedad de Brasil, ha pasado a manos de sus
enemigos por
desconcertante decisión judicial. Sus fundadores explican el hecho
Mientras
movimie
Fundada en 1960 por
iniciativa de Plinio Corrêa de Oliveira, la Sociedad Brasileña de Defensa de
la Tradición, Familia y Propiedad –TFP-,
viene desempeñando papel de relevancia en la preservación de estos tres
valores básicos de la Civilización Cristiana.
En su esfuerzo por evitar los
males del socialismo y del comunismo (o de las ideologías de izquierdas que
tomaron su lugar después de la inmensa metamorfosis del comunismo posterior a
la caída del Muro de Berlín), la TFP siempre señaló como etapa
imprescindible para el establecimiento del comunismo en el País la implantación
de la Reforma Agraria socialista y confiscatoria.
Así, sustentó de modo
incansable que tal Reforma Agraria nunca contaría con la colaboración activa
de nuestro pueblo religioso, tranquilo y amante del orden, a no ser que el
Episcopado, o por lo menos parte representativa de él, la presentase como un
imperativo de la moral cristiana. Por eso, la TFP denunció siempre al
"izquierdismo católico" infiltrado en la Iglesia como la única
fuerza capaz de impulsar el reformismo agrario en Brasil.
Desde 1960 hasta ahora, se
multiplicaron los pronunciamientos de altos prelados en favor de reformas cada
vez más radicales y lesivas del sagrado derecho de propiedad. Una de las
ofensivas más categóricas a favor del socialismo agrario se dio en 1980,
cuando la aplastante mayoría de los Obispos aprobaron en la reunión general de
la CNBB (Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil), el documento Iglesia
y Problemas de la Tierra. Plinio Corrêa de Oliveira publicó entonces
una obra de gran impacto nacional, titulada: “Soy católico: ¿Puedo
serr contra la reforma agraria?, denunciando la contradicción profunda
entre el documento episcopal y las enseñanzas de la doctrina tradicional de la
iglesia, y demostrando que un católico puede y debe ser contrario a la Reforma
Agraria.
Después de la ascensión al
poder del gobierno actual, y de manera acentuada cuando los hechos habían
evidenciado la participación del “izquierdismo católico"
en la nueva ofensiva agro-reformista, incontables brasileños se volvieron hacia
la TFP, en la certeza de que ésta se mantendría fiel a su trayectoria histórica.
A finales del año pasado, el
gobierno anunció su empeño en aplicar un radical y osado Plan Nacional de
Reforma Agraria, elaborado por Plinio de Arruda Sampaio, figura conocida de la
“izquierda católica”. Inmediatamente, el Consejo Permanente
de la CNBB, así como altas personalidades eclesiásticas, manifestaron su apoyo
al PNRA, aún antes de ser divulgado.
La TFP, ejerciendo el derecho de
libre opinión reconocida a todos en un sistema democrático, manifestó públicamente
su discordancia. En manifiesto titulado “¿Obispos conducen hacia la
lucha de clases y la revolución social?”, señaló la
intromisión de los Obispos en un asunto estrictamente temporal, destacó la
incompatibilidad de la Reforma Agraria propuesta con la doctrina católica y
alertó sobre la existencia de un pacto agro-reformista entre el actual gobierno
y la CNBB.
Este manifiesto tuvo amplia
divulgación en el país. Fue publicado en 31 diarios de 12 estados, siendo además
enviado por carta a todos los Obispos del Brasil.
La respuesta fue un silencio
forzado y malhumorado en las filas del agro-reformismo. Silencios de éstos la
TFP los conoce desde hace décadas... Que muchas veces precedieron furiosas
embestidas anti-TFP, con la apariencia de no tener relación alguna con los
lances que la entidad acababa de realizar.
Después de la muerte de Plinio
Corrêa de Oliveira, en Octubre de 1995, la TFP comenzó a ser blanco de una
insidiosa y desleal embestida de parte de un grupo de socios y cooperadores.
Cuando aún estaban dentro de la
TFP, y sin conocimiento de su Dirección, constituyeron otra entidad – “Asociación
Cultural Nuestra Señora de Fátima”- en favor de la cual comenzaron a
dirigir todos sus esfuerzos, incluso desviando hacia ella las donaciones
destinadas a la TFP.
Sería excesivamente largo y
triste contar aquí los diversos modos por los cuales estos disidentes trataron
de perjudicar a la TFP. Cabe destacar solamente la ofensiva emprendida en los
Tribunales del Trabajo por 102 de ellos, los cuales, renegando el carácter
voluntario y desinteresado de su anterior dedicación a la TFP, o aún
proclamando su total ruptura con los ideales de ésta, trataron de obtener
enormes indemnizaciones. Esta ofensiva fue frustrada porque los Tribunales han
venido rechazando sistemáticamente esas de mandas laborales.
Reunidos poco tiempo después en
otra asociación más - los “Heraldos del Evangelio” - tales
disidentes comenzaron a ocultar públicamente toda vinculación anterior con la
TFP. Es necesario destacar que, además de esto, la asociación “Heraldos
del Evangelio” –que obtuvo un reconocimiento pontificio provisorio, como
asociación privada internacional de fieles– comenzó a colaborar estrecha y
activamente con los miembros de la Jerarquía eclesiástica y aún con figuras
eminentes del progresismo católico.
Concomitante con el abandono
gradual e irreversible de los ideales de la TFP, un grupo considerable de estos
disidentes, en Noviembre de 1997 comenzó un proceso judicial para modificar los
estatutos de la TFP, con la intención de instrumentalizar a los Tribunales para
conseguir el control de la entidad.
En la Primera Instancia las
pretensiones de los disidentes fueron rechazadas de modo rotundo, pero
obtuvieron en la Segunda una sentencia parcialmente favorable, que está
pendiente de recurso, ya presentado a la Corte Suprema.
Los disidentes realizaron,
entonces, una farsa de reunión de socios, absolutamente irregular, en la cual
decretaron la destitución de los dirigentes de la entidad y eligieron nuevos
directores entre ellos. El registro del acta de tal "asamblea"
fue rechazado por la Notaría de Registro de Personas Jurídicas. Una medida
precautoria solicitada por los disidentes fue rechazada. Sin embargo, de forma
totalmente sorpresiva, el Juez suplente del 3er. Tribunal Civil les concedió
una medida cautelar en la que reconoce, sin presentar ningún fundamento, la
validez de tal asamblea y determina la transferencia de la dirección de la TFP
a ese grupo.
El miércoles de Semana Santa,
un grupo de disidentes con esta orden, acompañados de dos receptores judiciales
y de un desproporcionado –e innecesario– despliegue policial, tomaron posesión
de la casa de la calle Maranhão 341, en la cual estaba ubicada anteriormente la
sede principal de la TFP. Esta toma de posesión, basada en un mandato judicial
de inusitada severidad y amplitud en sus términos, se revistió de particular
agresividad.
No podemos dejar de registrar
nuestra extrañeza ante la clamorosa y enigmática contradicción de estos
disidentes: por una parte, un alejamiento público de la TFP y de los ideales
que la habían dirigido siempre; por otra, un deseo encarnizado de asumir el
control de la entidad. ¿Para qué?
Cinco de los elementos que ahora
asumen la administración de la TFP habían realizado un proceso laboral contra
la entidad, declarando algunos de ellos que la TFP es el “símbolo de lo
que hay de más retrógrado y reaccionario en nuestro País”; uno llegó a
afirmar en el juicio que su ideología era opuesta a la TFP y que era partidario
“de los sin-tierra, de los sin-techo, de los excluidos de la sociedad”.
Quizás se encuentre en esta posición ideológica la clave que aclara este
inmenso enigma...
¿Qué sucederá ahora con la
TFP? Sólo el futuro lo dirá. Pero no es difícil prever que, mientras ella esté
controlada por quienes explícitamente se apartan de sus ideales perennes, la
TFP se verá desfigurada en sus doctrinas, metas, métodos y estilos. Esto traerá
repercusiones dolorosas en la amplia corriente de opinión que simpatiza con la
TFP, y producirá un desequilibrio de fuerzas en el panorama ideológico del País.
En tales circunstancias,
nosotros, co-fundadores de la TFP – ya que tuvimos el honor de secundar a
Plinio Corrêa de Oliveira en el acto de su fundación - ahora de modo
compulsorio apartados de su administración, debemos una explicación a esa
corriente y a los innumerables socios, cooperadores, corresponsales, esparcidos
por nuestro vasto territorio. Sobre todo para que no sean confundidos y engañados
por las palabras, actos y omisiones de aquellos que en este momento controlan la
TFP.
Nos cabe aún destacar que la
situación a la que ahora la TFP se ve lanzada, coincide exactamente con el
momento en que el País se encuentra en una crisis profunda, y en el que las
fuerzas relacionadas con la "izquierda al católica”, como
el MST (Movimiento de los Sin Tierra), anuncian su deseo de
"incendiar" al Brasil, con acciones violentas, para imponer finalmente
la inmensa transformación socio-político-económica que desde hace tanto
tiempo tratan de implantar.
¿Será ésta finalmente la
explosión social de consecuencias inesperadas que la CNBB y los altos prelados
de la izquierda hace décadas anuncian, y que la TFP siempre denunció como
medio poderoso para la comunización de Brasil?
Los firmantes de este comunicado, animados por la figura excepcional de Plinio Corrêa de Oliveira, el Cruzado del Siglo XX, no se desaniman ante lo inexplicable y lo inesperado, y confían que esta situación sea remediada rápidamente. Así como no se desaniman todos los que, en todo Brasil, constituyen con nosotros una inmensa “familia de almas” fieles a los ideales, a los principios y a los métodos de acción vividos y enseñados por el insigne pensador y líder católico, nuestro maestro, modelo y guía.
Continuaremos
la batalla judicial en todos las instancias, confiando que un Poder Judicial
independiente - afortunadamente libre aún de las ataduras de un control externo
que ciertas ideologías de izquierda desean imponerle – terminará haciendo
prevalecer la equidad en su decisión final.
Fuera de la institución civil,
que todavía está sujeta a decisiones judiciales inciertas, sabremos encontrar
otros medios, siempre legales, de actuar en defensa de los principios básicos
de la Civilización Cristiana, expresados en el lema perenne Tradición
- Familia - Propiedad.
Firmamos este comunicado oficial
a los pies de la Imagen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima, que vertió lágrimas
en New Orleans, que en estos días de prueba nos acompaña con su presencia
maternal. Y a Ella elevamos nuestra oración: Ad te levavi oculos meos, qui
habitas in caelis. A Ti elevo mis ojos, Tu que habitas en el Cielo.
San Pablo, Jueves Santo, 8 de abril de 2004
Luiz Nazareno de Assumpção (h)
Pablo Corrêa de Brito (h).
Eduardo de Barros Brotero
Plinio Vidigal Xavier da Silveira
Caio Vidigal Xavier da Silveira
Adolpho Lindenberg
José Fernando de Camargo
Celso da Costa Carvalho Vidigal
Rua Alagoas, 344 -CP 01242-000 - São Paulo (SP) –
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