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3er. Foro Social Mundial:

 gigantesco "catalizador" revolucionario

El presidente brasileño Lula, en discurso ante los participantes del evento, reconoció que su meta es impulsar el izquierdismo y el socialismo en el mundo entero

El 3er. Foro Social Mundial de Porto Alegre (Enero 23-28, 2003) se consolidó como uno de los mayores y más poderosos "catalizadores" revolucionarios de la Historia, un nuevo Leviatán cuyos activistas más influyentes tienen el objetivo de expandir el socialismo a nivel mundial. El concepto del FSM en cuanto "catalizador" para recuperar el "papel histórico de la izquierda socialista" fue usado por el filósofo marxista húngaro István Mészáros, quien tuvo destacada participación en el 3er. FSM donde lanzó su libro "El siglo XXI: ¿socialismo o barbarie?" Las cifras, por sí mismas, impresionan, duplicando las del 2o. FSM efectuado el año pasado: 100 mil activistas representando a 5.717 organizaciones no-gubernamentales (ONGs) de 156 países, en torno de 1300 seminarios, conferencias y talleres, buena parte de los cuales abordando temas dedicados a "desconstruir" los fundamentos de la civilización cristiana.

El sociólogo brasileño Emir Sader, miembro del consejo internacional del Foro Social Mundial, manifestó que en 2003 la "izquierda latinoamericana" tiene una oportunidad histórica única para impulsar transformaciones socialistas en el continente, alentada por la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y de Lucio Gutiérrez en Ecuador, y por la perspectiva de triunfos electorales de izquierda en otros países de la región. Según Sader, uno de los más influyentes y radicales dirigentes del movimiento contestatario, "2003 promete ser el año más importante para el continente desde 1973" cuando, con la caída del marxista chileno Allende, "se consolidó el vuelco hacia la derecha, al fracasar los últimos experimentos de izquierda".

El propio presidente brasileño Sr. Lula da Silva, en discurso improvisado ante decenas de miles de participantes del FSM que lo ovacionaban, confesó su meta de impulsar el izquierdismo y el socialismo en el mundo entero: "Tengo la nítida noción de cuánto nuestra victoria representa de esperanza no sólo en Brasil, sino también para la izquierda del mundo entero y sobre todo para la izquierda en América Latina". Añadió estar "consciente de la esperanza que los socialistas del mundo entero depositan en el éxito de nuestro gobierno" y dejó entrever un preocupante ánimo intervencionista-internacionalista: "Espero dar mi contribución para que otros compañeros ganen las elecciones en otros países del mundo".

Después de condenar el llamado "bloqueo" norteamericano al régimen de Cuba, y sin decir una palabra sobre la causa del drama cubano, que es el brutal "bloqueo" interno impuesto por el comunismo al pueblo de la isla-cárcel desde hace 40 años, el presidente Lula concluyó en un tono casi mesiánico: "El Foro Social Mundial es el mayor evento político realizado en la Historia contemporánea. Y no tengo ninguna duda de que va a contribuir, de manera decisiva, para que podamos transformar la Historia de la Humanidad".

Sin embargo, gracias a Dios, no todo corre sobre rieles para los miembros del 3er. FSM y su publicitado aliado, el presidente Lula. Por ejemplo, el desprestigio internacional de la "revolución bolivariana" del presidente Chávez, en Venezuela, se ha transformado casi en una pesadilla para las izquierdas. El propio Lula lo reconoció con inusual franqueza, llegando a sugerir que si Chávez cayese, él podría ser el próximo: "Mañana me podrá tocar a mí"...

En próximos artículos transcribiremos entrevistas y testimonios inéditos de participantes del 3er. FSM, que revelan sus metas, planos y estrategias, sus secretos mejor guardados, sus dificultades y su "talón de Aquiles".

Nota importante:

La serie de artículos sobre el 3er. FSM, que hoy comienza, tiene como objetivo el análisis de algunos de los aspectos más destacados de dicho evento, sin pretender agotar el tema. Esos análisis, juicios y conclusiones que se efectúen no pretenden abarcar indistintamente al conjunto de los 100 mil participantes, sino a aquellos más representativos, dinámicos e influyentes que, durante el evento, asumieron una actuación nítidamente revolucionaria. La base documental usada incluye entrevistas, transcripciones de conferencias, seminarios y talleres, noticias oficiales distribuidas por el comité organizador del 3er. FSM, textos difundidos por los participantes e informaciones de prensa.

Foro Social Mundial:

las "redes", sus metas y estrategias

* Tácticas denominadas "liliputianas" y de "invisibilidad" dan apariencia de espontaneidad a lo que en realidad constituye una gigantesca articulación contestataria

* Objetivos de corto y mediano plazo para Europa, Estados Unidos, América Latina e India

Hasta un pasado reciente los movimientos de izquierda se articulaban de manera jerárquica, en torno de un partido o de una entidad de masas. Hoy, el modelo en boga es el de las llamadas "redes", un tipo de "(des)organización" que "no posee estructuras jerárquicas ni centro de dirección", contando apenas con "nudos" en cuyas intersecciones se unen "horizontalmente" centenas y millares de organizaciones contestatarias. Es lo que explica el ítalo-brasileño José Luiz Del Roio, un intelectual con participación decisiva en el 3er. Foro Social Mundial de Porto Alegre (Enero 23-28, 2003), dirigente de la asociación italiana "Punto Rojo", que tiene entre sus objetivos "recuperar críticamente la experiencia histórica y política de la nueva izquierda y del movimiento operario y comunista en general", así como participar en la actual tentativa de "refundación teórica del marxismo".

Del Roio y su organización "Punto Rojo" integran la red denominada Foro Mundial de las Alternativas, una articulación internacional de izquierda revolucionaria muy influyente en el comité internacional del Foro Social Mundial, que tiene como principales exponentes a tres teóricos neomarxistas: el sacerdote belga François Houtart, que fue presidente da tristemente célebre Tricontinental, lanzada por Ernesto "Che" Guevara en La Habana, y que hoy dirige el Centro de Estudios Tricontinental, en Bélgica; el húngaro István Mészáros, ya citado en anterior artículo; y el egipcio Samir Amin.

Las ventajas estratégicas de la organización en redes, de manera horizontal y no jerárquica, son grandes. Para ilustrarlo, Del Roio coloca como ejemplo la italiana "red de Liliput", cuyo "líder moral" es el sacerdote católico Alex Zanotelli, una de las figuras más activas de la "teología de la liberación" y la izquierda católica en Italia, una especie de Fray Betto de ese país. El nombre y estilo de actuación de dicha "red" hace referencia a la obra del escritor irlandés Jonathan Swift, en la cual una multitud de "enanitos" consiguió neutralizar al gigante Gulliver.

La estrategia "liliputiana" consiste en tejer una red mundial tan abarcativa cuanto posible, ganando constantemente espacios e influencia ante la opinión pública para obtener un aislamiento, desprestigio y cerco "siempre más estrecho y denso" en torno del Gulliver actual, representado por el gobierno conservador norteamericano y por el llamado neoliberalismo. Otra táctica de las redes mencionada por Del Roio es la "invisibilidad" en la acción, inspirada en las guerrillas zapatistas de Chiapas, que hace difícil al adversario detectar la identidad de quienes se le oponen. En las manifestaciones masivas de Italia, esa "invisibilidad" se refleja en decenas de millares de participantes vestidos "tutte bianche", "casi como si fuesen fantasmas".

En el panel "Imperio, guerra y unilateralismo", Del Roio trazó sin eufemismos los principales objetivos internacionales de las "redes", en el corto y el mediano plazo: poner centenas de millares de personas en las calles de las principales ciudades de Europa, contra la guerra en Irak y contra el gobierno norteamericano (la próxima fecha de grandes mobilizaciones simultáneas sería el 15 de febrero); impulsar una Europa fuera de la OTAN, aliada con Rusia; incentivar un acercamiento entre Rusia y China; apoyar al gobierno brasileño en el estrechamiento de vínculos con Rusia, China e India; establecer contactos y apoyar de todas las maneras posibles a los movimientos contestatarios dentro de los Estados Unidos, para crear en la opinión pública norteamericana un contrapeso al gobierno conservador; y alentar la participación de creyentes, especialmente, de los católicos.

En el panel "Insurgencia ciudadana contra el orden establecido", el padre Houtart explicó el interés estratégico enorme que ha adquirido la India para impulsar la revolución a nivel asiático y mundial, destacando que en los últimos 15 años se viene produciendo una "multiplicación" de las insurgencias sociales en dicho país. No en vano los organizadores del FSM decidieron que el 4o. FSM se efectúe en la India en 2004, con lo cual se espera poder dar un respaldo a esas insurgencias y a las que fermentan en otros países asiáticos.

El sistema de redes, más allá de sus ventajas estratégicas evidentes, está siendo presentado por participantes del FSM como un modelo de "globalización alternativa", de relacionamiento social que rescata los objetivos anti-jerárquicos e igualitarios del socialismo marxista y gramsciano. Es lo que afirma, por ejemplo, Alexander Vladimir Buzgalin, de la Universidad de Moscú, director de la revista marxista "Alternatives", en su estudio "Alter-globalism and new social movements: theory and practice" (2003), que fue distribuido y comentado durante el FSM. Es de destacar que las llamadas "teorías del caos", aplicadas a los movimientos sociales, también muestran predilección por las redes en cuanto sistema (des)organizativo.

Las redes, con sus estrategias, su poder y sus metas, sin duda impresionan. Sería un grave error subestimarlas. Pero no son invencibles y tienen su "talón de Aquiles". Por ejemplo, simplemente dejar al desnudo sus metas revolucionarias y mostrar que detrás de la aparente espontaneidad de esos movimientos contestatarios existe toda una teoría de acción revolucionaria, les quita buena parte de su fuerza de impacto.

Foro Social Mundial:

Chávez y el "dilema" venezolano

 Hasta los más cercanos aliados del presidente venezolano perciben que su impopular gobierno se encuentra ante un arriesgado "dilema" y, junto con él, las fuerzas de izquierda que a nivel internacional lo apoyan

 El presidente Hugo Chávez, de Venezuela, en su visita a Porto Alegre, durante el 3er. Foro Social Mundial, amenazó con pasar a la lucha armada, siguiendo los pasos del guerrillero argentino-cubano "Che" Guevara: "Yo ya guardé mi fusil y no quiero volver a tomarlo, pero allá lo tengo guardado y si las oligarquías no aceptan los cambios en paz, como dijo el ‘Che’ Guevara, ruidos de combates y ráfagas de ametralladoras tronarán", dijo ante algunos millares de sus partidarios que lo aguardaban frente al Palacio Piratini, sede del gobierno del Estado de Rio Grande del Sur.

El perjuicio ocasionado a la imagen "antibelicista" del FSM por la presencia del incendiario y polémico visitante, llevó a los organizadores a aclarar que no le habían cursado una invitación oficial. Más aún cuando su gobierno pro-castrista, con metas y métodos de confrontación, está obteniendo el rechazo creciente de buena parte de los venezolanos.

Sin embargo, lo anterior no impidió que Chávez recibiera el respaldo de figuras importantes del comité internacional de dicho evento, como Bernard Cassen e Ignacio Ramonet, directores de Le Monde Diplomatique, considerados entre los fundadores del FSM y líderes de su ala radical. Cassen elogió como animadora para las izquierdas la "voluntad de resistencia" de los gobiernos de Chávez en Venezuela, Lula en Brasil, Lucio Gutiérrez en Ecuador y Fidel Castro en Cuba. Sobre el primero, dijo que "despertó al 80% del pueblo venezolano" que hoy "se organiza en los ‘círculos bolivarianos’", algo "intolerable para las clases medias y altas". Y proclamó demagógicamente que las manifestaciones chavistas serían dos veces mayores que las antichavistas, fenómeno que, según él, es ocultado por los medios de comunicación venezolanos, a los que acusó de "golpistas" y de incentivar una "guerra civil".

Figuras de la llamada ala radical del gobernante Partido de los Trabajadores, de Brasil, presentes en el Foro Social Mundial y en el simultáneo Foro Parlamentario Mundial, también apoyaron la presencia de Chávez. Fue el caso del ministro de Desarrollo Agrario, Miguel Rosetto, quien la calificó de "muy positiva"; de diputados federales como Milton Temer y João Batista de Oliveira, Babá ; de diputados estaduales como Raúl Pont y Luciana Genro; y del alcalde de Porto Alegre, João Verle.

Desde La Habana, en un discurso televisado en el cual elogió el FSM, el dictador comunista Fidel Castro dio instrucciones a la nutrida delegación cubana para "denunciar la ofensiva imperialista y fascista contra la revolución bolivariana de Venezuela".

Sin embargo, hasta los más cercanos aliados de Chávez perciben que su impopular gobierno se encuentra ante un arriesgado "dilema" y, junto con él, las fuerzas de izquierda que a nivel internacional lo apoyan. Lo manifestó el canciller cubano Felipe Pérez, quien viajó a Porto Alegre acompañando a Chávez, al explicar que el desenlace de ese "dilema" podrá tener graves consecuencias políticas: si Chávez es derrotado, "sería un retroceso histórico" de enormes proporciones para el continente. Con esta declaración se hizo eco de la advertencia hecha en Porto Alegre por el propio presidente venezolano: "Del resultado del proceso que ocurre en Venezuela depende el futuro de América Latina".

Sobre el supuesto apoyo mayoritario del pueblo venezolano a Chávez, alegado por éste y por Cassen, pocos saben que en las 5 elecciones y referendos constitucionales efectuados entre diciembre de 1998 y julio de 2000, la votación gobiernista osciló entre 2,8 y 3,7 millones, lo que representa respectivamente el 26% y el 35% de los 11 millones de personas registradas para votar. Esa limitación, que ha sido cuidadosamente silenciada por los chavistas, puede ser una de las principales razones por las que el presidente venezolano se muestra contrario a adelantar las elecciones solicitadas por la oposición.

Por fin, las divergencias entre dirigentes del FSM, en torno a la presencia de Chávez, no se deben tanto a sus objetivos socialistas, que prácticamente nadie entre ellos pone en discusión, sino a sus métodos de confrontación. Estas divergencias corresponden al "mar de fondo" y a la actual "lucha de poder" en el seno del FSM entre "reformistas" y "grupos radicales vinculados a la extrema izquierda", importante fenómeno al que se refirió el periodista Gérard Desmedt, de la revista de la "izquierda católica" francesa La Vie. En efecto, la resolución de esa pugna en un sentido u otro podrá definir los rumbos del proceso revolucionario en países como Venezuela, Brasil y Cuba.

Históricamente, la política de confrontación llevada a cabo por sectores radicales de izquierda ha despertado reacciones inclusive entre sectores indolentes y pacatos de la opinión pública internacional. Se trata de consecuencias perjudiciales para el proceso revolucionario, fruto del "voluntarismo", tal como lo denominó Lenin, un problema muy comentado en el 3er. FSM. En sentido contrario, el avance izquierdista a velocidades más lentas, con estrategias basadas en palabras-talismánicas como "diálogo", "consenso", "paz", "amor", etc., ha tenido y tiene en estos momentos un poder anestesiante capaz de hacer aceptar osadías revolucionarias que, si fuesen aplicadas bruscamente, despertarían rechazos, polémicas y hasta convulsiones en el cuerpo social.

A pesar de su capacidad de articulación y su poder, las izquierdas parecen avanzar pisando sobre huevos en Venezuela, Brasil, Ecuador y otros países. Es sintomática en este sentido la advertencia de Fray Betto, un "teólogo de la liberación" brasileño y alto asesor de Lula, que estuvo presente junto a éste en el 3er. FSM: "La izquierda ya no soporta más fracasos", "el propio Lula ha dicho que no podemos fracasar, él ha hablado de los casos de la izquierda en Polonia, en Nicaragua, en Chile... propuestas populares, progresistas, que por diversos factores fueron abortadas".

MST: radicalidad, cabeza fría, mística

El intelectual anarquista Noam Chomsky, una de las principales figuras del 3er. Foro Social Mundial, reconoció que el MST es hoy uno de los movimientos revolucionarios "más importantes del mundo"

 El Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), uno de los más activos grupos de extrema izquierda de Brasil, punta de lanza de las agitaciones rurales en este vasto país sudamericano, integra el comité organizador del Foro Social Mundial de Porto Alegre y lidera la red internacional "Vía Campesina", un conjunto de 101 organizaciones con actuación en más de 40 países de las Américas, Europa, Asia y Africa. Fundado oficialmente en 1984, el MST actúa hoy en 23 de los 27 Estados de Brasil y, según sus dirigentes, articula 1 millón y medio de personas en torno de campamentos, cooperativas y diversos tipos de asociaciones rurales.

Una de las figuras más destacadas del 3er. FSM, el intelectual norteamericano Noam Chomsky, de tendencia anarquista, acaba de reconocer que el MST es hoy uno de los movimientos revolucionarios "más importantes del mundo". El dictador comunista de Cuba, Fidel Castro, ha elogiado al MST colocándolo como modelo de "movimiento de masas" latinoamericano. Y Fray Betto, "teólogo de la liberación" íntimo amigo de Castro y actual asesor del presidente Lula, de Brasil, dijo durante el 2o. FSM, en la conferencia "Mística y Revolución", que los 26 líderes nacionales del MST fueron "concientizados" en las llamadas "comunidades eclesiales de base". No en vano la ideología del MST es una mezcla de castrismo, guevarismo y "teología de la liberación".

Al igual que en las ediciones anteriores del FSM, este año se hicieron presentes en Porto Alegre millares de militantes del MST, esta vez, encabezados por dos de sus dirigentes, Gilmar Mauro y Juan Pedro Stédile, quienes participaron respectivamente en dos importantes seminarios en el gimnasio de deportes "Gigantinho", donde fueron ovacionados por multitudes presentes.

La conferencia de Mauro, más estructurada, puede resumirse en 3 conceptos: radicalidad, cabeza fría y mística. Radicalidad porque, según explicó, para que haya una auténtica reforma agraria se deben "alterar las actuales estructuras de poder", a través "de la lucha de clases", actuando "contra el sistema" basado en la "propiedad privada", "hasta su derrota". Destacó la necesidad de tener "cabeza fría", porque no se conseguirá "derrotar al enemigo" sólo con "media docena de fusiles y hoces", sino también con "millones de militantes organizados". "En la lucha de clases es preciso ser racional, para hacer análisis correctos", insistió. Note el lector que "cabeza fría" no significa moderación, sino un auge de radicalidad revolucionaria, donde la razón prima sobre la emoción. Se trata, como decía Lenin, de superar el mero izquierdismo emocional, por él considerado como una "enfermedad infantil" del comunismo. Por fin, Mauro destacó la necesidad de la "mística" para adquirir la "resistencia" necesaria, si fuera preciso durante un largo período, "sin marcar fechas en el calendario", teniendo bien claro que "las revoluciones no se hacen con discursos y sí actuando".

Stédile, un ex seminarista quien ha declarado públicamente que el objetivo del MST es implantar "una sociedad socialista e igualitaria", condenó las "reformas agrarias de tipo capitalista, asistencialista" y la mentalidad "pequeño burguesa" de los campesinos que, al recibir "diez hectáreas de tierra" se transformarían en "esclavos de su ilusión". El dirigente del MST afirmó también que su movimiento "continuará regimentando pobres" para hacer invasiones de fincas y haciendas y puso como modelo ciertos proyectos de ocupación de tierras que se efectúan actualmente en la India.

En Brasil, diversos observadores políticos han comentado las diferencias de estrategias entre el gobierno Lula, en apariencia más moderado, y el MST, con un perfil más radical, en torno de las velocidades para profundizar la reforma agraria.

¿En qué medida esas diferencias forman parte de un delicado juego político y en qué medida constituirán divergencias reales? Lo concreto es que mostrándose radical, el MST podrá servir para impulsar una política gubernamental de "ceder para no perder", en la cual los propietarios rurales serían inducidos a ir haciendo concesiones graduales en relación al derecho de propiedad privada y libre iniciativa, so pena de que el MST incendie el campo y ellos, por no querer ceder, terminen perdiéndolo todo.

A pesar de la indiscutible peligrosidad política de sus dirigentes, con su ideología radical, su organización férrea y su masa de maniobra, que no es pequeña, el MST no es todopoderoso. Su talón de Aquiles tal vez esté entre una parte de sus propios seguidores, campesinos y pequeños agricultores que fueron atraídos por el MST con la promesa de ser, algún día, pequeños propietarios rurales. Campesinos que no quieren hacer una revolución social y que podrán dar las espaldas a sus actuales dirigentes si perciben que éstos no sólo los usan políticamente sino que los desprecian por tener una mentalidad "pequeño burguesa".

 Foro Social, teólogos de la liberación y "nuevo poder mundial"

Tal como lo reconoció Fray Betto, la "mística" revolucionaria que la TL puede aportar es más radical que la de los propios comunistas

Conocidos representantes de la Teología de la Liberación (TL) latinoamericana se dieron cita en el 3er. Foro Social Mundial de Porto Alegre, mostrándose animados con el triunfo electoral de Lula en Brasil. Este hecho, según el teólogo de la liberación brasileño Fray Betto -íntimo amigo del dictador Fidel Castro y uno de los principales consejeros del presidente Lula- sería "la primera curva ascendente que vive la izquierda mundial desde que cayó el Muro de Berlín". Por su parte, el también brasileño Leonardo Boff, ex fraile franciscano, interpretó ese triunfo como "una gran chance que se abre para la izquierda y para el socialismo".

Además de Fray Betto y de Boff estuvieron presentes el sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez, uno de los fundadores de la TL; el obispo católico Mons. Samuel Ruiz, de Chiapas, México; los obispos brasileños Monseñores Tomás Balduino, Mauro Morelli, Franco Masserdotti y Demetrio Valentini, del ala más radical de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB); así como también, en palabras de Fray Betto, "muchos sacerdotes, religiosas e innumerables laicos, miembros de las comunidades eclesiales de base (CEBs)", que militan en el Partido de los Trabajadores (PT), el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST), la Central Única de Trabajadores (CUT), etc. Según el religioso "liberacionista" brasileño Marcelo Barros, la Iglesia de este país "está cada vez más presente y empeñada en el proceso del FSM, a través de Cáritas y de algunos organismos de la CNBB". Por ello, consideró significativa la presencia del presidente de la CNBB, Mons. Jaime Chemello, en los actos de inauguración del 3er. FSM.

Según constató la agencia italiana Adista, los "liberacionistas" presentes en el 3er. FSM repetían que "sin las comunidades eclesiales de base y sin la teología de la liberación, no hubiera sido posible el nacimiento del Partido de los Trabajadores y Lula no habría podido conquistar la presidencia de Brasil". Fray Betto, durante un seminario sobre Fe y Política dijo que ese era exactamente el sentido profundo de una afirmación del presidente Lula, durante su discurso en Porto Alegre: "Soy obra y resultado del trabajo que Vds. hicieron a lo largo de todos estos años".

Pero los teólogos de la liberación no se contentan con haber contribuido decisivamente para esa victoria izquierdista en Brasil. Ahora sueñan con usar el FSM como un trampolín para conquistar influencia en el mundo entero. Para Leonardo Boff, el FSM, después de haber sido "ridiculizado" en sus comienzos, hoy "se ha transformado en un nuevo poder mundial", capaz de "generar una ‘fuerza cuántica’ que no sea más posible frenar". Fray Betto, reiterando que "por convicción ideológica" cree "que la única salida para el futuro de la humanidad es el socialismo", manifestó su "esperanza" de que el FSM "se multiplique en mil Foros por el mundo entero".

La "mística" políticamente explosiva que la TL es capaz de aportar al FSM y a los movimientos revolucionarios en general ya había sido abordada por Fray Betto en el 2o. FSM, en enero de 2002. Ante un auditorio de sacerdotes, religiosas y millares de militantes de comunidades eclesiales de base (CEBs) que lo ovacionaron reiteradamente, dijo que la sociedad del futuro se define en una sola palabra: "socialismo". Y después de pedir una salva de aplausos para Carlos Marx, añadió de manera chocante que el "hombre nuevo" debe ser "hijo del casamiento de Ernesto ‘Che’ Guevara y Santa Teresa de Jesús". Este año, en el 3er. FSM, Fray Betto abordó la idea de una "espiritualidad militante", que sirva de "fermento" revolucionario; y presentó una sui generis concepción del "Reino de Dios" que supera en radicalidad inclusive a los propios comunistas. Para ilustrarla, recordó un diálogo con militantes comunistas, en la década del 60, cuando juntos se encontraban en la cárcel acusados de actividades guerrilleras: "La diferencia entre nosotros los cristianos y Vds. es que, cuando lleguemos a la sociedad comunista, Vds. se sentirán satisfechos, mientras que nosotros, no. Seguiremos buscando el ‘reino de Dios’ en la tierra, porque el cristiano es siempre un subversivo en cualquier circunstancia histórica en que se encuentre".

Los seguidores de la TL, al afirmar que ahora se sienten partícipes de la primera "curva ascendente" de las izquierdas después de la caída del Muro de Berlin, en 1989, reconocen implícitamente que transcurrieron casi 15 años de estancamiento o, quién sabe, de "curva descendente".

De hecho, durante ese tiempo, en países como Brasil consiguieron "concientizar" líderes revolucionarios y, por ese medio, aumentar su influencia en cuadros políticos y sindicales. Pero no les fue posible alcanzar uno de sus más codiciados objetivos: cautivar y arrastrar a las masas populares latinoamericanas. Gracias a Dios, éstas, con su religiosidad popular y sus convicciones instintivamente antirrevolucionarias, les han dado las espaldas hasta hoy.

Sin duda, para ese revés de la TL contribuyó decisivamente el hecho de que, desde las propias filas del laicado católico, hubo voces valientes y lúcidas que se levantaron para denunciar la alianza de la TL con el comunismo, mostrando cómo ésta se opone a las enseñanzas tradicionales de la Iglesia y, por ello, debe ser rechazada en conciencia por los católicos.

Ahora, el futuro de Brasil, de América Latina y del mundo nuevamente dependerá de quienes estén dispuestos a levantar sus voces, invariablemente de acuerdo con las leyes de Dios y de los hombres, para hacer que esa "curva ascendente" de las izquierdas se revierta y que, contrariando los sueños de los teólogos de la liberación, el FSM no consiga consolidarse como un "nuevo poder mundial" revolucionario.

Foro de São Paulo y Cuba en el Foro Social Mundial

 Articulación continental de izquierdas radicales ve con escepticismo estrategias "gradualistas" y está pronta para pasar a la acción directa en la medida en que las circunstancias lo permitan

Durante el reciente 3er. Foro Social Mundial de Porto Alegre (FSM), los miembros del procastrista Foro de São Paulo (FSP) optaron por un perfil discreto, tanto en las declaraciones cuanto en las públicas apariciones. La cautela en evitar pronunciamientos de extrema izquierda fue debatida en Buenos Aires, pocos días antes del inicio del 3er. FSM, en el seminario internacional "Crisis del capitalismo y alternativa socialista", en el cual participaron dirigentes de Partidos Comunistas de 15 países como España, Cuba, Chile, Brasil, Colombia y Uruguay. Dicha estrategia ya había sido adoptada en diciembre de 2002, en Guatemala, durante el 11o. Foro de São Paulo. Ello se debió principalmente al empeño de no perjudicar la actual imagen "moderada" del presidente Lula, de Brasil, quien es precisamente uno de los fundadores del Foro de São Paulo.

En efecto, en julio de 1990, a pedido del dictador comunista Fidel Castro, Lula convocó la primera reunión del FSP con el objetivo de proteger al socialismo cubano y latinoamericano en momentos en que se consumaba la desintegración del imperio soviético. Pronto, el FSP se convirtiría en la más importante red de izquierdas de América Latina. Entre sus actuales miembros, junto con el brasileño Partido de los Trabajadores (PT), y todos los partidos comunistas del continente, están las narco-guerrillas colombianas.

En el 2o. FSM de 2002, en sentido opuesto a la estrategia adoptada este año, el FSP había optado por una visibilidad ostensiva, llegando a efectuar una multitudinaria asamblea en uno de los mayores auditorios de la Pontificia Universidad Católica de Porto Alegre (PUC), con la participación de miembros del comité organizador del FSM. Ello contribuyó a abrir un flanco estratégico, dejando demasiado en evidencia la relación directa entre ambas redes de izquierda (cfr. "Porto Alegre 2002: Foro Social Mundial y Foro de São Paulo se dan la mano", CubDest, Febr. 10, 2002).

Algunos meses después, durante la campaña electoral de Lula, su notoria vinculación con el FSP le rindió no pocos dolores de cabeza. Analistas internacionales como el profesor Constantine Menges, del Hudson Institute, basándose en declaraciones de Lula, Fidel Castro y Chávez, alegaron que se delineaba una especie de "eje del mal" latinoamericano. En octubre de 2002, durante un conocido programa brasileño de televisión, Lula hizo una tentativa de ridicularizar esa acusación, lo cual le valió una pública interpelación del ex preso político cubano Armando Valladares (cfr. Armando Valladares, "Ironías del neo-Lula nada responden y confirman aprensiones", Diario Las Américas, Miami, Oct. 11, 2002) . Lula, para no traer más problemas a su campaña electoral y a su imagen internacional con tan espinoso tema, pasó a hacer silencio absoluto sobre el mismo.

* * *

 Cuba comunista apostó fuerte en el 3er. FSM, enviando una delegación de 243 membros, mucho mayor en número que en los dos eventos anteriores. La comitiva fue encabezada por el jefe del Departamento Ideológico del Partido Comunista de Cuba (PCC), José Ramón Balaguer, el ministro de Cultura, Abel Prieto y Vilma Espín, presidenta de la Federación de Mujeres de Cuba, recibiendo el refuerzo del canciller cubano, Felipe Pérez, quien viajó desde Caracas acompañando al controvertido presidente venezolano Hugo Chávez. "Por la importancia estratégica de Brasil, el éxito más importante que celebramos hoy es la elección de Lula", reconoció Balaguer. Prieto fustigó al "verdadero eje del mal" que, según él, estaría constituido por la derecha latinoamericana, a la que calificó de "golpista", y por el gobierno de Estados Unidos.

Desde La Habana, en un discurso de una hora transmitido por la televisión, el dictador cubano mostró las esperanzas que deposita en el FSM e instó a la delegación cubana a aprovechar publicitariamente el evento para "defender las conquistas de la revolución", así como a "denunciar la ofensiva imperialista y fascista" que estaría en curso contra su aliado el presidente Chávez, de Venezuela .

Sin embargo, a pesar del ansia por aprovechar el 3er. FSM como trampolín propagandístico, los resultados obtenidos por la delegación cubana fueron medianos, lejos de constituir el centro de las atenciones, como en el 1er. FSM de 2001.

En el 3er. FSM, los cubanos montaron la Casa de Cuba en un gimnasio próximo a varios locales donde se desarrolló el evento. El día de la inauguración, para conseguir llenar el gimnasio, los cubanos tuvieron que hacer correr el rumor, en el cercano Campamento Internacional de la Juventud, de que se presentaría el conocido cantante Silvio Rodríguez. Ayudados por esa estratagema, y por una copiosa lluvia, consiguieron que cierta cantidad de jóvenes, que se albergaba en precarias tiendas de campaña, buscara allí refugio temporario.

Entre las causas del menor poder de atracción de los revolucionarios cubanos, está el malestar creciente, en las propias bases de la izquierda brasileña e internacional, por la continuidad de la violación de derechos elementales de los cubanos como libertad de expresión, de movimiento, de asociación, etc. Ello se ha transformado en una evidencia que ya no es más ocultable. Lo cual configura, inclusive para esas bases izquierdistas, una situación opresiva injustificable.

Casos que se tornaron conocidos en Brasil y en las Américas, como los de las niñas cubanas Sandra Becerra y Anabel Soneira, que estuvieron literalmente secuestradas en Cuba contra la voluntad de sus padres cubanos, residentes en Brasil; el del físico cubano Dr. López Linares, también residente en Brasil, a quien el gobierno comunista le impide viajar a la isla para conocer a su hijito Juan Paolo, son elementos que también han contribuido a causar ese malestar hacia el régimen cubano.

El Dr. López Linares se hizo presente en el 3er. FSM para denunciar su situación familiar. Medios de comunicación de Porto Alegre propusieron a miembros de la delegación cubana, como Aleida Guevara, hija del "Che" Guevara, un debate público con el Dr. López, sobre la situación de los derechos y libertades en Cuba. Pero los cubanos, percibiendo la fragilidad de su situación, rehuyeron al debate. En una conferencia de prensa hecha por las esposas de cinco espías cubanos detenidos en Estados Unidos, éstas fueron interrogadas sobre la situación de conocidos presos políticos en Cuba, como el abogado ciego Dr. Juan Carlos González Leiva, habiéndose negado a responder.

Otro factor importante de la disminución de la influencia cubana está en el avance y consolidación de tendencias anarquistas en el seno del FSM, contrarias a la supremacía de un partido único, como es el caso del Partido Comunista de Cuba (PCC).

Sin embargo, a pesar de esa influencia menor, no se puede subestimar el poder de mobilización y articulación de los comunistas cubanos tanto en el FSM -donde consiguieron ser ovacionados en algunos auditorios- cuanto a nivel internacional. Ellos forman parte decisiva de un "eje" de izquierdas radicales que ve con escepticismo estrategias "gradualistas" como la que parece aplicar actualmente Lula, y que está pronto para pasar a la acción directa revolucionaria en la medida en que las circunstancias sociopolíticas de América Latina lo permitan.

No hay duda que la realidad política contemporánea es compleja y difícil de evaluar. En medio del caos que va avanzando, es indispensable hacer un esfuerzo no pequeño para trazar un diagnóstico objetivo de las diversas corrientes de izquierda, con su fuerza real y con sus puntos débiles, de manera a poder llevar a cabo una eficaz acción de denuncia publicitaria.

Foro Social, "diversidad" y nuevos totalitarismos

 Un "mundo nuevo", construido sobre una "diversidad" que haga de la relativización de toda 

verdad un valor absoluto, ¿qué espacio dejará para quienes disientan de esa visión tan 

diametralmente contraria a los principios de la civilización cristiana?

 En el 3er. Foro Social Mundial (FSM) quedó "sin conclusión" el debate sobre las "alternativas" más adecuadas para alcanzar el "mundo nuevo" socialista: si debe prevalecer el "reformismo" de los moderados, o la "revolución" de los radicales. Es lo que constató desde Porto Alegre la influyente agencia Adista, de la izquierda católica italiana.

Esa pugna entre moderados y radicales tuvo un papel decisivo en el desarrollo de los movimientos contestatarios del siglo XX y ahora se prolonga siglo XXI adentro, inclusive entre los radicales, que discrepan sobre los métodos más eficaces para llegar a la meta común vislumbrada por Marx y Engels: una sociedad socialista, autogestionaria, anárquica e igualitaria, en la cual hasta el Estado debería desaparecer.

Para unos, que continúan aferrados a criterios clásicos marxista-leninistas, es indispensable establecer la "hegemonía" de una "vanguardia" fuerte, capaz de conducir la revolución y de evitar un estéril "democratismo", con debates interminables. Es la posición defendida en Porto Alegre, en términos generales, por líderes del Movimiento Sin Tierra (MST) y por sectores más radicales del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), de Brasil; por miembros de la delegación de Cuba comunista; por los "chavistas"; y por figuras influyentes del consejo internacional del FSM como el sociólogo brasileño Emir Sader. Éste reconoce que el "objetivo utópico" es el propuesto por el líder zapatista comandante Marcos: "un mundo donde quepan todos los mundos"; pero que en la práctica resulta indispensable la "disputa por la hegemonía" para evitar la "fragmentación" en "múltiples pequeñas soluciones", lo que podría tornar estériles los esfuerzos revolucionarios.

Para otros, más afines con la "teología de la liberación" y con corrientes anarco-libertarias -que año tras año han ido creciendo en influencia en el seno del FSM- el camino adecuado es incentivar tanto cuanto posible la llamada "diversidad", para que de ésta, de manera supuestamente espontánea, surjan las soluciones. Cândido Grzyboswski, del comité organizador del FSM y director del Instituto Brasileño de Análisis Sociales y Económicos (IBASE), argumenta que "el mundo no es idéntico" y que por ello las "propuestas" deberían tener en cuenta la "diversidad humana" en vez de "decir que tiene que ser así o asá, o de dar las soluciones prontas".

Aparentemente, nada más democrático.

Sin embargo, en el propio caso del FSM, de sus organizaciones y sus figuras más representativas, esa "diversidad" de "propuestas" y de "soluciones" queda restringida al marco excluyente de posiciones filosóficas de izquierda. Cuando José Genoino, presidente del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), de Brasil, proclamó que una de las características del "sueño" y la "utopía" de su partido era la "diversidad sexual", los millares de participantes del 3er. FSM que lo oían en el gimnasio "Gigantinho", comprendiendo el sentido revolucionario de la afirmación, al unísono se pusieron de pie y comenzaron una prolongada ovación.

Leonardo Boff , en una de sus intervenciones en el 3er. FSM, llevó la defensa de la "diversidad" al plano religioso, cayendo en un extremo de relativismo teológico y de subjetivismo filosófico en el cual las verdades absolutas no parecen tener cabida: "Es un bien que haya muchas religiones, porque Dios no se agota en ninguna de ellas", afirmó, argumentando que "no podemos defender la biodiversidad, pensar que cuanto más animales y cuanto más plantas vivan, tanto mejor será, y después, cuando llegamos a las religiones, se diga que debe haber una sola, que las otras no son buenas". Y añadió que "cuanto más numerosas sean las religiones", tanto mejor pues, supuestamente, Dios se vería mejor reflejado.

Boff concluyó diciendo que el "gran riesgo" y el "obstáculo" para llegar a ese mundo relativista es el llamado "fundamentalismo", al que definió no como una doctrina, sino como "una forma de entender la doctrina" por la cual se afirma que "mi doctrina es la única auténtica y las otras son falsas".

Si ese "mundo nuevo" será construido sobre una sui generis "diversidad" que haga de la relativización de toda verdad un valor absoluto, la pregunta que surge es qué espacio se dejará para quienes disientan de una visión tan diametralmente contraria al pensamiento aristotélico-tomista, fundamento filosófico de la cultura y la civilización cristiana. ¿Resultará exagerado pensar que en los primeros esbozos de ese "mundo nuevo" pueda estar en germen un tipo de "fundamentalismo" anticristiano, capaz de desencadenar persecuciones contra quienes, por ejemplo, continúen tomando los 10 Mandamientos de la Ley de Dios como valores absolutos? ¿Qué tipo de persecuciones? ¿De carácter psicológico, psiquiátrico, legal, policial, físico, o una perversa combinación de todas ellas?

El avance, en numerosos países, de legislaciones que no sólo favorecen la llamada "diversidad sexual", sino que establecen penalidades contra quienes a ella se opongan -no importando que se basen en principios morales y religiosos- puede ser un primer instrumento para dar a tal persecución un aire jurídico. Antecedentes no faltan. En Cuba comunista, millares de presos políticos han sido y son condenados a pasar años y décadas en las mazmorras del régimen, con base en la propia Constitución socialista y en el Código Penal, que llega a tipificar inclusive conductas calificadas como "antisociales".

Si alguien piensa que exageramos en nuestras aprensiones, nos permitimos mencionar la insospechada opinión del sociólogo peruano Aníbal Quijano, participante del Foro Social Mundial y partidario, él mismo, de la "diversidad" revolucionaria. En artículo titulado "El nuevo imaginario anticapitalista", incluido en el sitio web oficial del FSM, Quijano reconoce en primer lugar que "la experiencia de más de 70 años de ‘socialismo real’", con su posterior desintegración, mostró "sin ambages que por ese camino es inviable una sociedad alternativa a la del capitalismo", por ser "incompatible" con las "relaciones democráticas". A continuación, advierte sobre la posibilidad de nuevos totalitarismos revolucionarios que puedan sobrevenir, cometiendo los mismos "errores" (sic) del comunismo: "No hay ninguna garantía de que las experiencias y el aprendizaje hechos durante la historia de una sociedad y de un patrón de poder específicos, serán nuevos puntos de partida que permitan evitar la repetición de los mismos errores cuando se ingrese en otra historia, es decir, en una sociedad nueva.".

En esta serie de artículos sobre el 3er. Foro Social Mundial no queríamos dejar de abordar tan delicados temas que pueden afectar de modo decisivo el futuro de la humanidad. Los lectores tienen ahora la palabra.

 Foro Social Mundial, "transversalidad" y caos

Poderosos instrumentos de desconstrucción del pensamiento y de la vida, rumbo a una sociedad comuno-anárquica diametralmente contraria a los 10 Mandamientos de la Ley de Dios

La feminista ecuatoriana Irene León, de la Agencia Latinoamericana de Información (ALAI), proclamó que el Foro Social Mundial, adoptando la llamada "transversalidad" de "género y diversidad" como instrumento de análisis y de acción, partía para una inédita "revolución" en las mentalidades y una consecuente "refundamentación" de todas las perspectivas sociopolíticas, culturales y económicas.

Se trata, sin duda, de uno los más poderosos instrumentos de desconstrucción del pensamiento y de la vida, rumbo a una sociedad comuno-anárquica diametralmente contraria a los 10 Mandamientos de la Ley de Dios. La transversalidad de "género" es una expresión acuñada por las feministas del siglo XX que, en el orden concreto de los hechos, más allá de una terminología de difícil comprensión, es la transposición de la lucha de clases al campo de las relaciones entre el hombre y la mujer. Entre otros objetivos, se intenta disolver el concepto tradicional de familia y de las relaciones entre esposo y esposa. El principal obstáculo a ser removido es aquello que las feministas denominan "paradigma androcéntrico", cuyo pecado consistiría en colocar al "referente masculino" en el "centro" no sólo de las relaciones familiares sino también de las "prácticas y teorías" político-sociales.

De manera análoga, la transversalidad de "diversidad" consistiría en impulsar una especie de lucha de clases ideológica a partir de grupos sociales y organizaciones de "discriminados/as", entre los cuales la Sra. León cita a indígenas, afrodescendientes, mujeres y "personas discriminadas por su orientación sexual". Fue esta última categoría la que tuvo mayor actividad en el 3er. FSM, habiéndosele otorgado el edificio de la Usina del Gasómetro, en Porto Alegre, para efectuar sus numerosos seminarios y paneles. "La única manera de terminar con la homofobia es a través de una mudanza radical de la sociedad, por eso nuestra lucha es contra el capitalismo", explicó Tahís Wadhy, del llamado movimiento de Gays, Lésbicas, Bisexuales, Transformistas y Transgéneros-PSTU, mostrando cuáles son las metas sociopolíticas y culturales que se intenta alcanzar: el socialismo y la aceptación, por la sociedad, de prácticas homosexuales condenadas por la ley natural y por la Iglesia.

Irene León concluye diciendo que la adopción criteriológica de ambas transversalidades, de género y diversidad, en un evento de la magnitud del FSM abre el camino para la edificación "de un nuevo colectivo social" y, más aún, para una "visión" de la sociedad que esté impregnada por las "cosmovisiones y perspectivas de los/as discriminados/as". En otras palabras, una sociedad que, del punto de vista moral, constituiría una especie de glorificación del pecado original y de sus consecuencias.

Según el catedrático brasileño Silvio Gallo, de pensamiento anarquista, el concepto de transversalidad fue usado por primera vez por el filósofo y terapeuta francés Félix Guattari, un seguidor de las llamadas teorías del caos (cfr. F. Guattari, "Caosmose: um novo paradigma estético", Rio de Janeiro, Editora 34, 1992). Este autor, junto con el también filósofo Gilles Deleuze, defendió la transversalidad como un instrumento intelectual indispensable para contraponer a lo que denominó "paradigma arborescente" de la estructura del pensamiento humano. Desde el punto de vista de dicho paradigma o modelo se considera al pensamiento como un gran árbol cuyas extensas raíces están arraigadas en suelo firme (o sea, en premisas tenidas como verdaderas), que hacen posible el surgimiento de un tronco sólido, el cual, a su vez, se ramifica en muchos gajos.

Deleuze y Guattari, valiéndose de conceptos como la "intimidad caótica del funcionamiento cerebral", cuestionan y atacan todo pensamiento "arborescente", precisamente por basarse en principios sólidos, en verdades absolutas y jerárquicas. Y sostienen que la transversalidad es una manera eficaz de desmontar dicha concepción tradicional del pensamiento, que constituye una traba al avance de la revolución en las ideas, en las mentalidades, en los sistemas políticos y sociales.

El Prof. Gallo, citando a Edgar Morin, conocido sociólogo francés que también usa criterios de análisis de las teorías del caos, dice que la transversalidad va inclusive mucho más allá que la llamada interdisciplinaridad, pues ésta "no consiguió romper con esa estructuración jerárquica de los saberes".

Sin duda, mucho más podría decirse sobre transversalidad, diversidad, teorías del caos y otros temas relacionados. Los propios teólogos de la liberación no están ajenos a ellos. Leonardo Boff ha dicho que "el caos es la base del nuevo orden" y que él pertenece "a la vertiente que cree posible salir del conflicto estimulando los elementos positivos (sic) del desorden".

Esta serie de artículos sobre el 3er. Foro Social Mundial en cuanto laboratorio revolucionario, adoptó un método descriptivo con el objetivo de facilitar la comprensión de la envergadura de dicho evento, sin entrar a refutar filosóficamente sus errores, una tarea sin duda indispensable que podría ser emprendida por especialistas. De cualquier manera, es claro que estas observaciones, que se fundamentan en el pensamiento tomista, se contraponen frontalmente tanto a las teorías del caos cuanto a los análisis transversales de la realidad. Por fin, es del caso reiterar la advertencia hecha en el primer artículo: con los comentarios efectuados no se ha pretendido abarcar indistintamente al conjunto de los 100 mil participantes, sino a aquellos más representativos, dinámicos e influyentes que, durante el evento, asumieron una actuación nítidamente revolucionaria.

 

Los Artículos fueron publicados en :

Revista Guaracabuya, Internet  - Agencia CubDest.  -  El Mercurio, Santiago de Chile  -  Libertad Digital, Madrid  -  

Diario Las Américas, Miami  -  Mídia Sem Máscara, Internet.-

 

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