Folha
de S. Paulo, domingo, 1o
de febrero de 2004
El mundo maravilloso de Lula
por Elio Gaspari
Va
viento en popa en materia de turismo el gobierno de Lula. En poco más de un año,
él visitó dos de las maravillas del mundo. Fue a la pirámide de Gizeh y acaba
de hacer un viaje a la India para visitar el Taj Mahal, una maravilla fuera del
alcance de la mano que bien se puede ver en fotos.
Eso
fue en el mismo día del anuncio en San Pablo que falta poco para batir la marca
de los 2.000.000 de desempleados en la región metropolitana que es de
1.960.000.
Fernando
Enrique Cardoso fue un viajero cauteloso. Rechazó en cambiar el avión
presidencial. Con el desempleo rondando el 20%, Lula no sólo decidió importar
un Airbus por valor de US$ 56.700.000, sino que rechazó la posibilidad de
encomendar el nuevo modelo de la EMBRAER (Empresa Brasileña de Aeronáutica)
que saldría uno 30 millones de dólares, se trata del modelo ERJ-190, concebido
para competir con el Airbus.
Los
reyes Alberto y Paola de Bélgica vuelan en un avión ERJ-145 comparada al
Brasil en el año 2001 por 20 millones de dólares
La EMBRAER emplea a 13 mil brasileños, toma dinero prestado del BNDES (Banco Nacional de Desarrollo) por unos US$ 4.150 mil millones entre los años 1995 a 2003, y quiere vender su modelo de avión a sus compañeros de Brasilia.
En términos de mano de obra, si Lula hubiese comprado el avión nacional, hubiese dado empleo directo a unas 400 personas durante 6 meses...