URUGUAY
AUTÉNTICO: ANESTESIADO SIN PERCIBIRLO, EXCLUIDO SIN
QUERERLO,
AMORDAZADO SIN SABERLO
URUGUAYO:
¿SABES LO QUE QUIERES, PARA DÓNDE VAS, A DÓNDE TE ESTÁN LLEVANDO?
MISTERIOSA
MÁQUINA DE TRASBORDO ELECTORAL INADVERTIDO HACE QUE UN PAIS CONSERVADOR VOTE A
LA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA
Publicado en EL PAIS 7/12/2004
TRADICIÓN Y ACCIÓN POR UN URUGUAY AUTÉNTICO, CRISTIANO Y FUERTE no puede omitirse en esta hora crucial para los destinos del País y del Continente.
Tanto más cuanto los ideales que la nortean -TRADICIÓN, FAMILIA, PROPIEDAD - que son el fundamento irremplazable del orden, la paz, la dignidad verdaderos, sufren mortal amenaza en medio de la defección casi general de quienes deberían estar en la primera línea de su defensa.
Nosotros no nos omitiremos en esta encrucijada, sino que nos manifestamos, siguiendo y dando continuidad a la gloriosa senda marcada a lo largo de casi tres décadas (67-95) por la Sociedad Uruguaya de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad (TFP), hoy forzada -¡O tempora, O mores!- a un vergonzoso silencio por una dirección que reniega su origen, su pasado, su mentor, el Profesor Plinio Corrêa de Oliveira; una dirección que sepulta los invictos estandartes, abandona la lucha y huye del campo de batalla.
Peor aún, impide legal pero ilegítimamente que socios y simpatizantes de la entidad, fieles a esa tradición y a ese legado, icen la noble enseña y cumplan la misión que la Providencia, la Patria y la Historia le señalan y para la cual naciera la inmortal e indomable TFP, misión de la cual ellos desertaron y en cuyo servicio, por el contrario, nosotros, Dios mediante, ofrendaremos hasta el último soplo de nuestras vidas.
Tradición y Acción llama a sus compatriotas a no dejarse llevar por las primeras impresiones provocadas por el resultado electoral y analicen en profundidad lo que objetivamente éste significa.
Escrutados los votos, la coalición de izquierda encabezada por el Dr. Tabaré Vázquez logra superar por escaso 0,4% del electorado (menos de 10 mil votos), la valla del 50 % de los votantes (lo que equivale al 45,21% del padrón electoral). Al mismo tiempo el FA-EP-NM conquista una confortable mayoría en ambas Cámaras del Legislativo. De otro lado, el Partido Blanco, con remozada cara de izquierda, obtiene buen respaldo electoral, al paso que el Partido Colorado desciende a un mínimo histórico. En uno y otro lado, especialmente en el conservador, las posiciones definidas y sin disimulos fueron drásticamente sustituidas en favor de los enfoques indecisos, amorfos, ambiguos. Por dictamen de cúpula, y no del electorado, se decretó el desaparecimiento de la derecha, del anticomunismo y el menosprecio y olvido de los temas candentes relativos a la familia, aborto, uniones homosexuales, a la propiedad y libre iniciativa. Ésta opción simplemente no existió porque nadie osó representarla. Al revés de lo que sucedió en los EEUU, donde los temas de moral social ocuparon papel principal y decidieron la elección.
Es necesario, entonces, saber si el resultado corresponde al país real, al Uruguay auténtico, o es un producto artificial que se le quiere imponer como dogma infalible.
¿Qué es lo que quiso y pudo o no pudo expresar el electorado? ¿Cuál es el grado de intensidad con que se emitió el sufragio? Porque, no es lo mismo un voto entusiasmado que un voto desganado. No expresa igual cosa un voto informado que uno desinformado; un voto consciente y libre que un voto psico-socialmente inducido, donde no hay verdaderas alternativas y donde un importante sector es virtualmente excluido puesto que nadie lo interpreta, o es forzado a votar en lo que no quiere para evitar que gane lo que estima todavía peor.
A.- Sobre y sub dimensión de resultados; exclusión del anticomunismo y de la derecha produce un espejismo electoral.
De hecho, estos resultados están sobredimensionados en cuanto a la mitad vencedora y subdimensionado con relación a la mitad perdedora. En efecto, la campaña se desarrolló en medio de un inusitado clima de apatía y de desinterés. La inmensa mayoría de los uruguayos estuvo al margen, no se sintió interpretada, no se embanderizó, no se entusiasmó. Acompañó de lejos y desdeñosa, medio desinteresada medio perpleja, el desarrollo de una propaganda superficial, gris, descolorida, en la que cuidadosamente se soslayaron las diferencias, se cruzaron las posiciones políticas y confundieron las posturas ideológicas, como si lo único que estuviera en juego fuese el rostro, la sonrisa, la empatía de los candidatos.
Así, los resultados no pueden ser interpretados en bloque como voluntad positiva de cualquier cosa. En importante medida representan una opción por un menor bien o por un mal menor. El sector anticomunista, conservador, defensor de la familia, del derecho a nacer, de la defensa de los inocentes en el seno materno, desconfiado de la izquierda, temeroso de la influencia y del poder que adquieren esos tupamaros orgullosos de su pasado, que no se arrepienten sino apenas de no haber ganado en ese entonces la partida, ese sector del Uruguay quedó huérfano, nadie lo representó, por el contrario fue excluido, ignorado, cuando no ridiculizado. Ese solo hecho distorsiona completamente el cuadro electoral y hace que el resultado se transforme en un espejismo, una representación irreal de lo que el electorado quiso expresar.
¿Por sí, por la tradición, o por el candidato del Frente, de la izquierda tradicional, de los tupamaros, de Castro, Chávez, Kirchner, Lula, Zapatero...?
Pero hay más, los partidos tradicionales objetivamente, cualquiera hayan sido las intenciones de sus dirigentes, colaboraron eficazmente para el triunfo de su adversario.
De entre el eco de la campaña sin ideas realizada por los partidos tradicionales se destacan ciertas frases emotivas, oraciones–fuerza de significado ambiguo y de efecto electoral izquierdista inequívoco.
- ¡Qué decir de y a qué inducen esas acusaciones de “plagio de programa” hecha por uno de los principales candidatos a su más importante y silencioso contendor[1], sino que ambos postulan la mismísima cosa! Y, si se afirma coincidir en materia de programa con el adversario ¿ no se está proclamando, ipso facto, que éste no es peligroso, que es apenas una variante de la misma cosa? Lo anteriormente dicho tiene un efecto muy grande sobre la opinión pública, especialmente en el elector indeciso, porque otorga credibilidad al adversario, derriba eficazmente las barreras de temor que retenía a importante parcela de los uruguayos de centro a votar por el Frente, da verosimilitud a la estrategia de moderación adoptada por la coalición tupamaro frenteamplista que pretendía, según confesaron, “influir para capitalizar el centro sin hacerse de centro”. Objetivamente esa acusación de plagio lanzada por el Dr. Larrañaga es la mejor, más desconcertante y efectiva propaganda que el Dr. Tabaré Vázquez podría tener en este momento para trasbordar al elector conservador hacia la izquierda.
- O, ¡qué se quiere significar con la alerta emitida contra el candidato de la vencedora coalición de izquierdas de simulación y engaño: “Vázquez puso el señalero a la izquierda pero dobla a la derecha” [2], o de venir el candidato izquierdista “dando exámenes de centro”[3], sino que se renuncia a ser alternativa a la izquierda; que la candidatura blanca es la auténtica izquierda; que la izquierda -donde hay primacía del MPP-tupamaro- es fraudulenta, pues sería en realidad derecha camuflada; en fin, que el único mal a temer es la derecha!.
- Aún esta otra: la izquierda no está “libre de todo pecado... alberga candidatos que colaboraron con la dictadura”![4]. Hasta el propio Presidente de la República parece haberse doblegado a una inducida fobia ambiental en contra de la derecha y del anticomunismo: aconsejó al candidato de los colorados de “nada de anticomunismo” en la campaña[5], en circunstancias que el Dr. Batlle ganó la elección –contrariando todas las encuestas- precisamente por el tinte anticomunista que tomó su campaña en la fase final, hecho reconocido entre otros por el diario español “El País”. [6] [7]
- Adelantándose y señalizando este camino de trasvase del voto conservador para la izquierda, conocidas y emblemáticas personalidades dan el salto mortal, no sólo de votar sino inclusive algunas se postulan al Parlamento en las listas de la izquierda, como es el caso del ex presidente de la Asociación Rural y de la Federación Rural, Gonzalo Gaggero. Efecto importante sobre la opinión pública tuvo también el extraño abrazo de entidades empresariales con el PIT-CNT en una manifestación de protesta contra el gobierno, lo que hizo exclamar a uno de sus participantes, el senador Mujica, “desde las dos puntas se dan besitos”[8].
- ¿Por qué todos los candidatos corren apostando a la Revolución?[9]:
- Unos quieren la girondina y kerenskiana “Revolución de Centro”, la que tantas lágrimas arrancó a la ingenua madame Rolland a los pies del cadalso[10], y a Frei - el Kerensky chileno- a los pies de Allende, cuando una y otro fueron sobrepasados por sus respectivos jacobinos;
- otros, parafraseando sin decirlo a Marx y Mao, postulan “la Revolución Continua”, con que los Lenines, Castros y Pol Pots bañaron una y otra vez en sangre e ignominia el Siglo XX;
- en fin, los legítimos herederos de todos los demoledores del pasado, sacando lecciones de sus fracasos históricos, viendo las resistencias y reacciones que la Revolución suscita, se aprestan silenciosamente al asalto final, pero esta vez por otro, desconocido y sorprendente flanco. Un talón de Aquiles descuidado e inadvertido de sus víctimas y de sus naturales defensores, una revolución tendenciosa que sin levantar desconfianzas les permita avanzar sin mostrase enteramente hasta el momento en que estén creadas las condiciones de irreversibilidad.
Es la Izquierda con su Revolución Cultural, gradual, silenciosa, sustentable; una revolución que adormezca, anestesie y amordace a la opinión pública y, al mismo tiempo, le permita realizar la más tremenda e inimaginable psico-neurocirugía social, capaz de cambiar al hombre en lo más íntimo de su ser, una “revolución del conocimiento”, “una revolución civilizatoria” que haga desaparecer las individualidades y surgir de los escombros de la sociedad el quimérico “hombre nuevo”.[11]
Delante de todos estos indicios, que son apenas una muestra selectiva, ¿cómo no levantar la pregunta por quién objetivamente hicieron campaña los dirigentes colorados y blancos?, o si se quiere ¿a quién benefició la propaganda que hicieron?. Sea por ingenuidad, sea por lo que fuere, el hecho objetivo es que los principales responsables de la victoria de la izquierda, si a eso victoria pudiera llamársele, así como de la creación de un clima concesivo y de desprevención con relación al futuro gobierno de imprevisibles consecuencias son los partidos tradicionales.
Estos hechos y estas actitudes explican la contradicción apuntada por sociólogos de izquierda: Uruguay es un País espiritualmente conservador pero electoralmente de Izquierda[12]. Contradicción electoral refrendada por el líder del MPP en el acto de conmemoración del copamiento de Pando y de homenaje al Che Guevara: Las elecciones “no la hemos ganado nosotros, la perdieron ellos”; “la victoria se deberá a un muy importante margen de gente que no es de izquierda, pero que le dará una oportunidad”, “no confundamos gordura con hinchazón”.[13]
Los partidos tradicionales – conscientes o no, eso Dios y la Historia lo dirán- hicieron la mejor, más conveniente y más efectiva campaña en favor de su adversario, transformándose objetivamente, nos guste o no, en los “Grandes Electores” de Tabaré Vázquez. Usando las expresiones de Mujica y Arocena, “hincharon” la votación del Frente, hicieron que “un muy importante margen de gente”, “espiritualmente más que nunca tan conservadora”, votaran por el Frente Amplio y que el “Uruguay vaya virando hacia la izquierda”... y, a pesar de ese muy importante margen de gente, el frente tuvo que esperar el recuento de sufragios observados para ver si pasaba efectivamente el 50%.
Ese muy importante margen, esa hinchazón, que fue absolutamente decisiva para que el Frente Amplio alcanzara el Poder Ejecutivo y dominara el Legislativo, la izquierda por sí sola nunca lo habría podido lograr, por más maquillajes que se hiciera, por peor que estuviese la crisis económica, por insistente que fuera el apoyo de Gobiernos socialistas extranjeros; fueron sus adversarios que eficientemente lo realizaron. Lo que de hecho la llevó en buena medida a ganar fue el apoyo moral, psicológico y político que le dieron quienes deberían ser sus adversarios.
En suma, los dirigentes de los partidos tradicionales:
1) No presentaron una alternativa de gobierno no izquierdista;
2) no supieron o no quisieron ver; no supieron o no quisieron desenmascarar; no supieron o no quisieron alertar el peligro que entraña entregar el poder a una coalición de izquierda rehén del MPP; es inconcebible que no hayan hecho o mandado hacer estudios serios que analicen y desenmascaren la neo revolución socialista en curso que nos amenaza;
3) por encima de esto, se esforzaron en dar credibilidad -de la mano, es verdad, del mundo financiero, empresarial y agrícola y de la midia nacional e internacional- al mito de una izquierda renovada y domesticada por las eficientes leyes del mercado, aliada y no sepulturera de nuestro agonizante sistema de vida;
4) igualmente contribuyeron a dar fueros de ciudadanía a otro mito, no menos mentiroso – y que implica negar la verdad más obvia y universalmente conocida– de que generosidad, prosperidad, honestidad son sinónimos de izquierda y de revolución; y que, por el contrario, derecha, gobierno militar, anticomunismo serían la encarnación de todo lo que hay de más perverso y atrabiliario.
Hubo, es cierto, un atisbo de enfrentar y desenmascarar a los tupamaros que no deja de tener un valor, pero fue colateral, de último minuto y del cual los candidatos rápidamente se desolidarizaron. Un entendido y desconfiado conocedor de guerra psicológica diría que fue la dosis adecuada para no dejar al desnudo –si trama hubo– el juego autodemoledor de los sorprendentes “Grandes Electores” de la Izquierda.
En un escueto pero sustancioso comunicado de siete puntos fechado el 26 de octubre, la CEU da una orientación para el voto en estas elecciones. Un comunicado que por lo que dice y por lo que calla no hay como no considerarlo como otro e importantísimo elemento de una gigantesca máquina de trasbordo de votos conservadores para la izquierda marxista y anticristiana[14]. Esto tiene tanto mayor significado cuanto es lícito considerar que fue con base en este mensaje que los diversos miembros de la estructura eclesiástica instruyeron a los fieles a lo largo y ancho del País.
La instrucción episcopal no solamente no desenmascara la trama anticristiana de la revolución cultural en curso, y la máquina de trasbordo que la sirve, sino que, objetivamente, la favorece. Y el episcopado tiene sobrada capacidad para hacerlo, bastaría que recordara con el énfasis que las circunstancias exigen la doctrina tradicional católica, colocándose a la altura de un Jacinto Vera o de un San Pío X.
En lo que dice emplea un lenguaje laico y terrenal, muy acorde con el usado por la izquierda actual, y, en lo que omite causa perplejidad la ausencia de consideraciones católicas de Fé, moral y de doctrina social que son naturalmente de esperarse en la voz de los Pastores, especialmente en un ambiente electoral en que están por entero ausentes, excluidas y censuradas.
Es
así que:
1. Aboga por una “sociedad más justa y solidaria”, por un “humanismo integral”, una sociedad “donde los excluidos recuperen la dignidad”, con “hondas raíces éticas: sin divorcios entre lo público y lo privado, con fuerte sentido solidario”, “un país gobernable y no enfrentado” (§ 2y3).
Afirmaciones y deseos susceptibles de ser entendidos cristianamente, pero que serán comprendidos en clave socialista si no se les da una interpretación inequívocamente católica. Para evitar una lectura socialista es indispensable hacer varias especificaciones y esclarecimientos que el texto episcopal se cuida de no hacer. Y no haciéndolo no hay modo de evitar que la instrucción episcopal aparezca como indicación de votar al Frente Amplio, sector político donde con más insistencia se usan esos términos, los que han adquirido en el lenguaje común un peligroso sentido talismánico de contenido socialista.[15]
Dichos apenas como están en el texto, con esa vaguedad, sin aclaraciones mínimas, equivale a hacerle el juego a la izquierda y a servirle de “compañero de ruta”.
Recordemos, a este propósito, el triste y lastimoso papel de tantos Obispos y sacerdotes en tiempos de la conjura clérigo tupamara de los años 60 y 70 -que tanta sangre uruguaya hizo derramar y tanto peligro nos hizo correr- cuando fueron “compañeros de ruta” del comunismo y permitieron que se concretara el sangriento show tupamaro.[16]
¿La CEU será también ahora “compañera de ruta” en esta nueva y más peligrosa etapa de la revolución marxista?, es lo que cabe preguntarse.
Con todo, donde más palpablemente queda en evidencia la determinación –talvez inconsciente, pero efectiva- de en nada, absolutamente en nada, melindrear a la izquierda, es en las gravísimas exclusiones, des-solidaridades, injusticias, abandonos, insensibilidades en que incurre el texto de la CEU.
El texto comete la primera y mayor exclusión y el primer y mayor divorcio. Excluye a Dios Nuestro Señor, cuyos derechos en nada son recordados, e incurre en el más completo divorcio entre la Ley de Dios y las recomendaciones sociales que se dan... como si Dios nada tuviera que decir al respecto de ellas. Es una implícita aceptación del laicismo social. Dios, en el mejor de los casos, queda reducido a una relación individual -y además de libre interpretación- por parte del fiel.[17]
“Dios el gran excluido”, en vez de la linda expresión francesa, “Dios el primer servido”.
Si Dios es el primer y gran excluido ¿qué sentido puede tener una propuesta en favor de la dignidad de los excluidos? ¿Será que para evitar el enfrentamiento, lograr la gobernabilidad, la sociedad justa y solidaria, evitar el divorcio entre lo público y lo privado, y demás proposiciones que hacen los Obispos, es necesario excluir a Dios? ¿Habrá que hacerlo al margen de Su Ley y de la Moral Cristiana? ¿Dios sería, entonces, el gran obstáculo a ese reino?
No podemos creerlo, pues si Dios es el obstáculo, es a Quien hay que excluir, entonces ese reino no sería otro, sino el reino del Demonio.
Confirmando aún más esta connotación, el texto incurre en otra gravísima exclusión y falta de solidaridad: no menciona siquiera la cuestión del aborto, no muestra piedad por esos excluidos inicuamente y antes mismo de nacer; torturados y negada su dignidad humana en la raíz, en el vientre materno; es indiferente a que la Nación les niegue el nacimiento... y esto en circunstancias que la izquierda en masa votó recientemente por la despenalización de este crimen inicuo que clama al Cielo por venganza, y que la “libertad” para matar a estos inocentes indefensos está en la pauta de la Coalición de Izquierda.
¿¡Qué misterio de iniquidad es este!? ¿¡Para estos inocentes no hay piedad, ellos también tienen que ser sacrificados impunemente en el altar del dios socialista... y delante de la indiferencia de los representantes del único y verdadero Dios!? ¿¡Qué poder lleva a “olvidarlos”, excluirlos y dejarlos inermes a merced de sus asesinos y torturadores!?
Si se excluye y abandona a Dios y a estos marginados, y de qué manera, ¿¡qué consistencia y qué credibilidad pueden tener las otras indicaciones del pronunciamiento de la CEU!?
Similarmente, en un momento en que la crisis familiar y de la institución sagrada del matrimonio está desgarrando a sus miembros y descomponiendo la sociedad en sus propios fundamentos, ¡no decir ni media palabra al respecto! ¿Cómo interpretarlo?
Tanto más cuando es sabido que el camino de la neo revolución socialista privilegia al liberticida en materia de moral sexual, degrada al matrimonio promoviendo el divorcio, creando la monstruosa figura jurídica de las uniones homosexuales, despenalizando el aborto y demás.
¡Será sólo porque una referencia a estos temas, por indirecta y ambigua que fuere, no es posible hacerla ni interpretarla en clave socialista!
No es de creerlo. Pero si no es así ¿por qué escriben un texto que conduce lógicamente a esa interpretación? ¿No lo percibieron, pero sí advirtieron con fina sensibilidad todo lo que podía desagradar a la izquierda y lo excluyeron, y lo que podía agradarla y lo incluyeron?
2. Propone asimismo –contrariando la tradicional doctrina católica– a la democracia, y no sólo política, sino que a la democracia social, como único camino para llegar a la ciudadanía plena y alcanzar el bien común (§4).[18] La proposición tiene mucha más importancia de lo que puede parecer a primera vista. En efecto, el socialismo en su nueva etapa recicla su ideología metamorfoseando el instrumento de la dictadura del proletariado por lo que llaman hoy de profundización de la democracia, que no es otra cosa sino la dictadura de los pequeños grupos autogestionarios, caratulada de democracia social o de democracia en la base.[19] Es decir otro significativo punto de encuentro entre el socialismo y el texto episcopal.
3. Indica que la manera de cada persona poder “encontrar pistas para elaborar respuestas a las eternas inquietudes de la condición humana: de dónde venimos y adónde vamos”, es atravesar “muchos umbrales: nacer, un hogar estable que les abrió las puertas, un centro educativo donde se aprendió a leer y pensar, a descubrir talentos y comprender códigos y tradiciones culturales para navegar por la historia”, “porque la persona no es un simple consumidor manipulado por el mercado, ni un código de barras..., sino un individuo con huellas de dignidad grabadas en su conciencia, inteligente y con una libertad capaz de actuar con responsabilidad y solidaridad.”(§5) En el texto de los Obispos - ¡oh Dios mío!- no se hace la menor mención a los umbrales más elementales por los que pasa un católico como son el bautismo, la parroquia, el catecismo, la primera comunión, el matrimonio... Es todo laico, al punto de omitir la menor e indirecta mención a la respuesta a esas preguntas trascendentales dada por Nuestro Señor Jesucristo, quien de Si mismo dijo “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Ninguna referencia a la Doctrina Católica, a la Revelación. Nada trascendente, apenas la realidad humana y el ambiente social, desprovistos de la Luz de la Fé y de cualquier referencia a lo sobrenatural. Como si esas eternas inquietudes pudiesen tener respuestas satisfactorias al margen de la Fé revelada. [20]
Nota. Cuando estaba ya escrito este documento tomamos conocimiento un Comunicado de la Asamblea de la Conferencia Episcopal posterior al acto electoral que alimenta aún más los recelos y aprensiones del documento previo. En efecto ahí se lee: “Los Obispos analizaron los resultados de las últimas elecciones nacionales, reconocieron el alto nivel cívico demostrado, valoraron las nuevas expectativas que se abren y propusieron establecer una relación fluida con los representantes electos ...”. Es decir, cohonestan el pleito electoral y se muestran satisfechos con los resultados del mismo. Los Pastores parecen no ver ninguno de los graves vacíos y escamoteos que hemos señalado en este manifiesto, como si fuese “un alto nivel cívico” y “abriera perspectivas de valor” dejar de lado a Dios, sus Mandamientos, los principios morales que fundamentan la familia, el derecho a la vida del inocente en el seno materno... (En este documento vuelven a escamotear el gravísimo problema del aborto)
¡Cómo sería otra la situación del Uruguay si la Iglesia -y no nosotros, que lo hacemos apenas por subsidiaridad- con todo el peso de su alta y divina autoridad, hubiese mostrado, desde el púlpito, es sus pastorales, en los confesionarios, es sus publicaciones, el escamoteo y el atropello a la dignidad humana que significa marginar los principios morales más elementales y al autor de la vida y Redentor del mundo!
Delante de estas desconcertantes omisiones y aseveraciones -tan del gusto de los enemigos de la Iglesia y de la Civilización Cristiana- ¿cómo no recordar con dolor las palabras con que un Sumo Pontífice se refirió a la crisis post conciliar afirmando que había en la Santa Iglesia quienes practicaban “autodemolición”[21] o que el “humo de Satanás había entrado por una rendija en la Iglesia”?[22].[23]
Plinio Corrêa de Oliveira en su célebre ensayo “Revolución y Contrarrevolución” nos advierte que entre las fuerzas más efectivas de la Revolución no se pueden omitir a los católicos dominados por el espíritu revolucionario “mil veces más peligrosos que los enemigos declarados, combaten a la Ciudad Santa dentro de sus propios muros y bien merecen lo que de ellos dijo Pío IX:‘Aún cuando los hijos del siglo sean más hábiles que los hijos de la luz, sus ardides y sus violencias tendrían, sin duda, menos éxito si un gran número, entre aquellos que se llaman católicos, no les tendiesen una mano amiga. Sí, infelizmente, hay quienes parecen querer caminar de acuerdo con nuestros enemigos, y se esfuerzan por establecer una alianza entre la luz y las tinieblas, un acuerdo entre la justicia y la iniquidad .... impulsan a las almas al respeto, o al menos a la tolerancia, de las leyes más inicuas. Como si absolutamente no estuviese escrito que nadie puede servir a dos señores. Ellos son ciertamente mucho más peligrosos y más funestos que los enemigos declarados.... Por eso ellos dividen los espíritus, rasgan la unidad y debilitan las fuerzas que sería necesario reunir contra el enemigo’” [24]
* * *
De haber una trama maquiavélica para hacer que todo el país oficial usara del mejor modo su influencia sobre el país real para obtener los resultados que se obtuvieron y que éstos fuesen interpretados como lo están siendo, difícilmente alguien podría imaginar y realizar un plan más mefistofélico.
La
situación descripta prueba bien lo que decíamos en el título: por artes de
guerra psicológica, el Uruguay auténtico está anestesiado sin percibirlo,
excluido sin quererlo, amordazado sin saberlo[25].
Más aún, anestesiado y amordazado casi al punto de entrar en una virtual sala
de operaciones para ser sometido sin quererlo a una psico-neurocirugía en el
vano intento de hacer surgir el mítico hombre nuevo soñado por la revolución,
un ser que está en la antípoda de la plenitud cristiana del hombre redimido
por Nuestro Señor Jesucristo.
La
Nación y el hombre serán destrozados antes que esa monstruosidad sea
realizada, es un imposible, pero inclusive esta destrucción total esta en las
metas ocultas de los cerebros de la Revolución. Como esencialmente destructiva
que es, la Revolución en el fondo aspira a la destrucción total. Marx lleno de
odio exclamara en más de una ocasión: “Lanzaré con desprecio mi guante
al rostro del mundo, y veré derrumbarse a este pigmeo-gigante, cuya caída no
podrá sofocar mi ardor. Cuando parecido a los dioses, ebrio de victoria, camine
yo sobre las ruinas, dando a mis palabras la fuerza de la acción, me sentiré
al igual del Creador”[26].
No
obstante, si fue y está siendo necesario tan gran maniobra de cúpulas con ese
objeto, si se usan tantos y tan refinados artificios para anestesiarlo y
burlarlo, es porque Uruguay en un ambiente normal -sin fraudes, engaños,
sortilegios y toda suerte de artes de guerra psicológica– no aceptaría el
camino que le vienen imponiendo. Por eso, si el Uruguay auténtico se despierta,
se recupera de la inanición en que la anestesia lo ha colocado, pide a Dios
gracias para abrir los ojos y ver enteramente esta realidad, la psico-neurocirugía
a que lo quieren someter se volverá imposible. Más aún, todo el proceso de
izquierdización se revertirá y entrará en acelerada decadencia.
Y
para eso no es necesario mucho, bastará que, con la ayuda de Dios, que nunca
falta a quien la pide humildemente, unos pocos, talvez uno solo, quiebre está
aparente unanimidad. La fuerza de esta máquina diabólica a favor del mal
reside en gran parte en el espejismo ilusorio que crea el unanimismo de voces a
su favor, aparentemente en todos los ambientes, y de modo especial entre los que
deberían ser los primeros en desenmascararlos. Es urgente, pues, despertar,
levantar y animar psicológicamente al Uruguay auténtico y hacer que él,
siguiendo el consejo evangélico, “Vigile y Ore para no caer en la tentación”.
La
colaboración que permitió el triunfo de la izquierda fue un capítulo
peligroso pero no definitivo de nuestra Historia. Abramos los ojos y evitemos
que ese peligro se consume en el nuevo capítulo que estamos viviendo.
En
este sentido “Tradición y Acción por un Uruguay Auténtico Cristiano y
Fuerte” da un primer paso señalando el fraude con que nos quieren dominar;
convoca a las elites naturales de la Nación a no dejarse engañar por él y
trabajar desde ya para, dentro de la ley de Dios y la de los hombres, quebrar
esta trama, y juntos ayudar a erguir y a alentar a nuestros compatriotas para
asumir la posición vigilante y previsora que la hora exige.
Iniciemos
urgentemente una gran Cruzada bajo el patrocinio y el amparo de Nuestra
Señora de los Treinta y Tres por un
futuro auténtico, cristiano y fuerte de nuestra patria.
Iniciémosla confiados en su gran
promesa hecha al mundo por medio de los 3 pastorcitos de Fátima: “Por Fin Mi
Inmaculado Corazón Triunfará”. Confiados en que la misión que desde siempre
Dios le encomendó de aplastar la cabeza de la confabulación infernal se dará “Ipsa
Conteret, caput tuum”, Ella te aplastará la cabeza.
Terminamos este manifiesto pidiendo a Dios Justicia. Haciendo
nuestras y aplicando a la actual coyuntura nacional palabras inéditas del
insigne pensador católico, hombre de Fé y de acción, Plinio Corrêa de
Oliveira, decimos:
“A los pies de Dios, católicos
apostólicos y romanos, decímoslo con ufanía: Justicia.
Decímoslo con el énfasis
de aquellos que, no pactando con el mal, no saben convivir con ellos de mano
extendida ni tomarles en serio su faz humana. Justicia”
Montevideo, 8 de noviembre de 2004, festividad de Nuestra Señora de los Treinta y Tres, publicado en víspera de los 150 años de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción.
Constituyente
1663 ap. 502 tel/fax: 4018782 -094
888043 -
11200 – Montevideo
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tradere@adinet.com.uy
[1] Cfr., “El País” 13/10/04, p.7, articulo “Larrañaga acusó a Vázquez de ‘copiar’ programa blanco”.
[2] Expresiones de Larrañaga destacadas por “El País” 17/10/04, p.15,
[3] Ibidem
[4] Larrañaga, Cfr., “El País” 20/10/04
[5] Cfr. “El Observador”, 10/03/04
[6] La explicación dada para la derrota de Vázquez entonces fue de que se había logrado convencer al uruguayo de que Vázquez era un Allende y no un Felipe González.
[7] En un plano menor, pero en este contexto no menos sintomático, cabe preguntarse ¡a qué propósito un sector blanco enarbola como programa sensacional el plano “hambre cero”, copia y plagio del demagógico y ya desacreditado “fome Zero” del Presidente Lula!
[8] “El País” destaca la fotografía del mentor, fundador y principal dirigente de la JUP, hoy empresario agrícola y dirigente arrocero Hugo Manini Ríos, donde aparece al lado de los dirigentes de la central sindical comunista y comenta que es algo inédito: “Manini... aplaudía y cantaba el himno, sonriente, mezclado entre dirigentes del PIT-CNT y otros representantes de gremiales empresariales” Cfr. El País 17/04/02
[9] “Son los partidos conservadores quienes han tomado publicitariamente las palabras revolución y cambio. El Partido Colorado ha editado su programa de gobierno llamándolo ‘La revolución del centro’. Y el Partido Blanco ha caratulado su proyecto político: ‘la revolución continúa’ ” (Citado por Búsqueda 9 de Septiembre 2004)
[10] Conocida es la exclamación de esta revolucionaria “centrista” cuando la Revolución Francesa quebró sus ilusiones y la llevó a la guillotina :“!Libertad, Libertad, ¡cuantos crímenes se cometen en tú nombre!” .
[11] Pistas para descifrar estos términos y la propia Revolución Cultural socialista uruguaya se pueden encontrar, entre otros en José Mujica y Rodrigo Arocena, “Cuando la Izquierda gobierne” , 144 páginas, Ed. Trilce, noviembre 2003. A nivel mundial Cfr: Plinio Corrêa Oliveira, “Revolución y Contra-Revolución”; “Frente al comunismo, el socialismo autogestionario, ¿barrera o cabeza de puente?” y “Trasbordo Ideológico Inadvertido y Diálogo”. También TFP-Covadonga “España, anestesiada sin percibirlo, amordazada sin quererlo, extraviada sin saberlo- la obra del PSOE”
[12] “Es muy impresionante que Uruguay va virando hacia la izquierda, al menos en la intención de voto, y sin embargo nosotros, como país, nunca hemos sido tan conservadores” .Rodrigo Arocena, in “Cuando la Izquierda gobierne” Ed. Trilce, p 74.
[13] Cfr. El País, 9 /10/04.
[14] No solamente porque hacen parte de ella comunistas, socialistas, tupamaros sino porque su propio abanderado reconoce esa filiación. Vázquez afirmó “Me identifico con el modelo socialista que tiene connotaciones y raíces marxistas y (con) algunos principios establecidos por Lenín, con respecto a organización y desarrollo del socialismo.” (“Búsqueda” 8/2/90)
[15] Sobre el trasbordo ideológico inadvertido y las palabras talismán, Cfr. Plinio Corrêa de Oliveira, “Trasbordo Ideológico inadvertido y Dialogo”
[16] Cfr. “Izquierdismo en la Iglesia: ‘compañero de ruta’ del comunismo en la larga aventura de los fracasos y de las metamorfosis” Sociedad Uruguaya de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad.
[17] En ese sentido debe interpretarse la vaga recomendación hecha en el párrafo 6 a los católicos de “confrontar el voto con las páginas vivas e inspiradoras del Evangelio de Jesucristo”. El texto, abandonando el rol docente del Obispo, deja , como se ve, a la libre interpretación del fiel la sugerida confrontación, y esto en el ambiente de confusión doctrinal en que vivimos. Es más, en los párrafos anteriores, en un lenguaje laico lleno de términos talismánicos, como hemos visto y veremos, induce al fiel de hacerlo en clave de “compañero de ruta” del socialismo, cuando no también de compañeros de meta y de fin.
[18] . Pío XII enseña, por el contrario, “La Iglesia Católica (...) admite cualquier forma de gobierno, siempre que no contradiga los derechos de Dios ni de los hombres.” Alocución al Consistorio secreto extraordinario 14/2/1949. El Papa San Pío X condenando las doctrinas igualitarias y el democraticismo de le Sillon afirma que en materia de justicia “La democracia no goza de un privilegio especial bajo este aspecto. Los sillonistas, que pretenden lo contrario, o bien rehúsan oír a la Iglesia, o bien se forman de la justicia y de la igualdad un concepto que no es católico” Notre Charge Apostolique.
[19] Para esta importante y actual metamorfosis revolucionaria Cfr. Plinio Corrêa de Oliveira, “El Socialismo Autogestionario: Frente al Comunismo ¿Barrera o Cabeza de Puente?”
[20] A lo sumo podría desprenderse del texto una consideración inmanentista medio esotérica en la referencia a la persona como “un individuo con huellas de dignidad grabadas en su conciencia” por no se sabe quien, pues no se dice ni se insinúa.
[21] Cfr.Paulo VI, Alocución al Seminario Lombardo 7/12/68.
[22] Cfr. Pablo VI, Alocución “Resistite fortes in fide” 29/06/72.
[23]
Tenemos como cierto que la actitud de los partidos tradicionales
trasbordando votos para la izquierda no hubiera podido llevarse a cabo, al
menos en esa magnitud y con esa unanimidad, si los Obispos hubieran
recordado la autentica doctrina católica sobre la familia, la propiedad, la
subsidiaridad; sobre los derechos de Dios, los deberes para con Él del
hombre y de la sociedad.
[24] Cfr. Plinio Corrêa de Oliveira, “Revolución y Contra-Revolución”, pp. 62 y 63. Ed. Tradición, Familia y Propiedad, Santiago, 1992.
[25] Estas expresiones están inspiradas y parafrasean el título de la excelente obra “España anestesiada sin saberlo, amordazada sin quererlo, extraviada sin saberlo; la obra del PSOE” que describe la obra enteramente análoga intentada por Felipe González en España.
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